Tras volver a la vida al partido Libertad, lista 11, que había sido borrado del registro electoral por el Tribunal, César Alarcón Costa, guarandeño y ex candidato presidencial (2002), aspira llegar a asambleísta.
Su propuesta fundamental es convertir al país en una nación de emprendedores, aspecto sobre el cual debe girar la nueva Carta Política del Estado.
Al margen de las discusiones coyunturales, Alarcón aseguró que la preocupación de la sociedad es por una mejor educación, salud, trabajo y la inseguridad, y sobre estos elaboró su propuesta. “Va a lo seguro”, dijo en medio de risas.
¿Cuál es su propuesta para la nueva Constituyente?
La propuesta central de Libertad es hacer del Ecuador una patria de emprendedores, porque el problema que más angustia a los ecuatorianos es el desempleo. La Constitución tiene el desafío de ser un libro con respuestas vivas a los problemas reales de la gente. La educación debe cambiar en torno a despertar emprendedores de tal manera que cuando se gradúen salgan con un proyecto productivo y tengan acceso al crédito.
¿Se puede hacer eso desde la Constitución?
Claro, nuestra Constitución es represiva, según el artículo 35 hay la misión de eliminar la subocupación y la desocupación. Con ese artículo los municipios organizan operativos contra los microempresarios.
¿Pero tiene que cambiar el modelo económico?
La economía social de mercado tiene que cambiar a un modelo humanista, solidario y emprendedor, de tal manera que legitimemos la condición de emprendedores de los y las ecuatorianas.
¿Con eso se solucionarán los problemas del país?
Además de eso, a los tres poderes del Estado, nosotros planteamos sumar una cuarta función: el poder moral, que consiste en agrupar en cinco salas a la Contraloría, Fiscalía, las Superintendencias, la Defensoría del Pueblo y la Comisión de Control Cívico de la Corrupción, instituciones que hoy están sueltas. Los integrantes de estas salas llegarán por meritocracia.
¿Quién controlará a este poder moral que desean?
Será una vigilancia mutua y tiene la obligación principal de investigar todo. Como no nace ni del Congreso ni del Presidente, estarán libres de compromisos. Si el fiscal, el contralor, los superintendentes no hicieron nada y recibieron sueldo... a la cárcel.
¿Muchos plantean castigar la inconstitucionalidad por omisión, está hablando de eso?
Planteamos que se incluya en la Constitución que los funcionarios, dignatarios, autoridades del sector público serán responsables de por vida por las consecuencias de sus acciones u omisiones en el cargo que ocupan. No habrá prescripción ni caducidad, de lo que hayan hecho y no. Responderán con los bienes de sus familias y de sus testaferros. Entonces así pensarán bien, donde les trincan... van a la cárcel y su familia queda en la calle.
¿Cuál es su propuesta para con los migrantes?
Ellos serán la quinta región de la patria, de tal manera que las embajadas y consulados dejen de ser oficinas de cocteles y pasen a ser oficinas de servicio y atención al ecuatoriano que al momento reside en el extranjero. Esas comunidades tendrán el poder de cambiar (revocar) a sus embajadores, cónsules y demás. Los embajadores tienen que entender que son empleados de los ecuatorianos migrantes.
¿En materia de derechos qué cambios sugieren?
En las garantías ciudadanas sí, tenemos que poner que será el juez y el fiscal quien asuma la parte activa de la investigación y el enjuiciamiento del delincuente para que no sea la víctima la que asuma la acusación particular. Que desquiten el sueldo. Además si en un año no emiten sentencia y cobraron sueldo... se van presos.
¿Y sobre los diputados qué han pensado?
Que deben existir dos cámaras y que los diputados y senadores duren dos años.
¿Por qué tan corto el periodo para esas cámaras?
Nuestro espíritu democrático es de dos años, sin reelección inmediata, pero sí alternada para todas las funciones. Antes el Congreso duraba dos años y funcionaba tres meses. Hasta los años setenta se instalaba el 10 de agosto y se clausuraba el 9 de octubre. El resto del tiempo funcionaba en comisiones, cuando era necesario se llamaba a Congreso extraordinario.
¿Por qué dos cámaras?
En la una tratan lo político y en la otra las leyes. Sino esto es un circo, la misma cámara hace lo político, hace el show, hace denuncias y quiere hacer las leyes y a la final no hace ni lo uno ni lo otro. Lo serio descansa en los senadores y el show para los diputados.
¿Cree que encaje su propuesta de una patria de emprendedores en la Asamblea?
Nuestro planteamiento es claro, cambiar desde el modelo económico hasta el modelo político, con un norte claro, Ecuador, patria de emprendedores. El socialismo del siglo XXI ¿qué dice? Nadie sabe lo que quiere decir. Pedimos enfocarnos en los jóvenes, que el crédito sea un derecho humano y la exoneración tributaria una ventaja de cinco años para generar emprendedores.
¿Le parece que es correcta una exoneración tributaria por al menos cinco años?
Claro a la inversión extranjera le dan hasta diez años para que no pague impuestos, pero si usted quiere instalar una tienda, le caen el municipio, las intendencias, las comisarías, la sanidad, el SRI. Los negocios duran cuatro o cinco meses, pero ya se quedaron con el RUC, señalados. Dejen que la gente trabaje, si a los cinco años es próspero, que pague impuestos.
¿Quiénes pagarían los impuestos, entonces?
Porque no se renegocian los contratos petroleros, que se lleven su rentabilidad obvia, pero que el 80% quede para los dueños. El presidente Alfredo Palacio (antecesor de Rafael Correa) ya estuvo a punto de abrir las puertas de renegociación y las compañías no mostraron oposición. Este gobierno no hace nada.
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