Recordó al 9-11. Un muerto dejó el hecho que atemorizó a miles de peatones y trabajadores.
Una explosión en el corazón de Manhattan desató ayer la alarma en esta zona de Nueva York y causó la muerte de una persona, heridas a 23 y el pánico entre cientos de ciudadanos al asociarlos con los sucesos de los atentados del 11 de septiembre del 2001.
Sin embargo, de inmediato la policía se apresuró a explicar que no fue un atentado. Luego, Michael Bloomberg, alcalde de la ciudad, dijo que la causa fue la explosión accidental de un viejo conducto subterráneo.
“Lo que parece haber sucedido es que un tubo de 24 pulgadas (60 centímetros) instalado en 1924 estalló”, dijo.
Según la emisora de televisión Msnbc, Nueva York activó inmediatamente el nivel de alerta cuatro, el segundo más alto. La fuerte explosión se registró en el cruce entre la calle 41 y la tercera avenida, cerca de la concurrida estación ferroviaria de Gran Central y del emblemático edificio de la automotriz Chrysler.
Según el alcalde, el conducto “pudo haber explotado porque le cayó agua fría”. Precisó que una persona falleció tras un problema cardiaco, y hay otras dos personas en estado crítico, a más de tres o cuatro bomberos heridos.
Miles de pasajeros evacuaron la terminal ferroviaria cercana, algunos a la carrera, cuando los trabajadores empezaron a ordenar a gritos que todos se alejaran.
Cientos de peatones en el sector corrieron ante el temor de un atentado.
Una gran columna de humo subía por Manhattan y desató recuerdos y temor por lo sucedido en los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York, contra las Torres Gemelas del World Trade Center, ubicadas al otro lado de la ciudad.
Un portavoz de la policía de Nueva York manifestó que el hecho no parecía “relacionado con un acto terrorista”.
Imágenes de televisión mostraron una gran humareda o vapor, así como un expreso escolar quemado por la explosión.
Charles Seaton, portavoz de la empresa municipal de transportes, dijo a la cadena ABC que algunas líneas de metro pudieron ser afectadas.
Personal de una ambulancia atendía al menos a cinco ciudadanos heridos, por las lesiones leves en cortes de cristales o cemento de edificios.
La explosión afectó sobre todo al edificio Channin (en la calle 42), con 54 pisos.
María González, una salvadoreña testigo de la explosión y que fue atendida por lesiones en el cuello, dijo que al ir por las escaleras en el piso 19 notó “como si lloviera... Me cayó todo el techo del edificio en la cabeza”, agregó la víctima, que también explicó que consiguió salir por sí misma del edificio, en el que cree que “todavía queda mucha gente en los pisos de arriba”.
Otro testigo presencial, el dominicano Luis Santos, responsable del mantenimiento del ascensor del edificio siniestrado, dijo “sentirse afortunado” por salir ileso de la explosión.
“Oí tal explosión y supe que debía salir inmediatamente del edificio”, señaló Santos.
La deflagración, que tuvo lugar a las 18:00 (17:00 de Ecuador), se produjo en una hora pico en la zona de Manhattan cercana a la estación Central de trenes, frecuentada por miles de personas.
APUNTES: Reacciones
Cierre de vías
Las calles del sector afectado por la explosión se cerraron en varias cuadras a la redonda y se suspendió el servicio del metro.
Enorme cráter en la calle
Al despejarse el vapor que se elevó al menos diez pisos, apareció un cráter de varios metros de ancho en la calle y en el fondo había un carro.
Alertas policiales
“Este sector puede explotar”, alertaba un agente a los transeúntes presentes cerca del lugar del incidente.