La esmeraldeña Mae Montaño Valencia lidera la lista del Movimiento UNO (Una Nueva Opción) a nivel nacional para la Asamblea Constituyente.
Esta afroecuatoriana, que en su niñez ayudaba a lavar ropa ajena a su madre y a su tía, y quien ha tenido un papel destacado en movimientos de mujeres, asegura que UNO está más allá de las ideologías.
“En la izquierda y la derecha hay visiones importantes. Si comprometerse con una política social en educación, salud, en previsión social, es ser de izquierda, hay que tomar esta propuesta. Pero si entender la realidad con visión de economía social de mercado, saber que no estamos solos en el mundo, ser parte de un liberalismo, que no asfixia ni explota, sino que dé oportunidades a la gente, entonces también esas ideas de derecha son válidas.
Por ello la postura ideológica de la agrupación, cuyo líder es el empresario Eduardo Maruri, ha sido el centro: “Eso nos ha facilitado el trabajo”.
¿Cuáles son las principales propuestas que UNO lleva a la Asamblea?
Realmente hablamos poco de nuestras propuestas porque en nuestro movimiento tenemos un proceso profundamente democrático y ahora las propuestas están siendo validadas en foros y talleres. Más importante que lo que podemos pensar las cabezas, es lo que la gente como uno piensa y respira.
Pero el tiempo se viene corto y no se puede seguir validando y validando, ¿qué es lo que ustedes propondrán?
Lo primero que queremos, aunque suene a discurso, es llevar gente nueva a la Asamblea. Para nosotros hay un antes, un durante y un después en la Asamblea.
El antes es realizar un trabajo para motivar a la gente a una participación activa. Es el momento de romper paradigmas como que el electorado siempre espera las fórmulas mágicas del candidato. Durante la Asamblea debe haber un monitoreo de cómo se están llevando adelante las propuestas que el ciudadano dio a los candidatos.
En todo caso, los candidatos deben saber, en general, qué es lo que la gente estaba buscando cambiar. Por ejemplo, el tema de la reforma política
La reforma política es importante, pero no es un fin en sí misma. El objetivo más importante es definir un marco constitucional para el bienestar de la gente. Cuando uno va a las comunidades, se le pregunta a la gente qué quiere y ellos responden: “Primero trabajo”. Antes decían educación y salud, pero ahora entienden que con plata puede mejorar su vida. Nuestra propuesta es definir un sistema administrativo que acerque al ciudadano a esta oportunidad.
¿A qué sistema administrativo se refiere?
Nuestra idea es generar un modelo autonómico regional, se deben formar mancomunidades que generarán nuevos polos de desarrollo. Regiones verdaderamente autonómicas y que tengan capacidad de legislar, ejecutar planes y generar rentas. De este modelo se deriva la conformación del Congreso, no al revés. En este sentido creemos que el Congreso debe ser bicameral. La una con visión nacional y la otra regional.
¿Tienen una idea de cuáles serían esas regiones?
No resulta tan fácil formar regiones autonómicas, geográficamente no hay líneas divisorias. Estamos buscando un tema, un elemento que logre articular a tres o cinco regiones con un sentido histórico. El tema agua ha sido un eje de articulación. Aclaro que las provincias seguirán existiendo. Las regiones funcionarán como estados federales, como en EE.UU. o México: tienen su propia legislación, pero un Congreso común.
En cuanto al eje económico, ¿qué opina de una eventual desdolarización?
Al dólar lo defendemos, pero no porque es bonito ni porque es gringo. Queremos reivindicar el deber del Estado, consagrado en esta Constitución, que es erradicar la pobreza y no solo aliviarla.
Solo si el ciudadano siente que el país le está dando oportunidades habrá gobernabilidad. Si no volveremos en ocho años a buscar una nueva Constitución. En este sentido se necesita crecimiento económico y el dólar nos ha dado una estabilidad. Desdolarizar es como meterle la mano en el bolsillo al pueblo.
¿Dejarían abierta la posibilidad de una moneda común latinoamericana, aunque sea a largo plazo?
En la Constitución no hay por qué dejar abierto nada, cuando uno deja abierta la puerta de la casa, por ahí se mete el ladrón. La Constitución no está escrita en piedra. Si se ve la posibilidad de tener una moneda regional en el futuro se la podrá reformar, por ahora no debemos soñar con pajaritos.
El presidente Rafael Correa dice que la Asamblea debe disolver el Congreso, pero en el reglamento dice que todo lo que resuelva la Asamblea debe ser primero aprobado en un referéndum, ¿cuál será la posición de UNO?
Siempre hemos dicho que no está claro el reglamento. Lo que vaya a ocurrir en la Asamblea dependerá de quiénes lleguen. Por eso la importancia de elegir bien.
En cuanto a la anunciada renuncia del presidente Correa, ¿ustedes la acogerían?
Sobre eso hay que cantarle al Presidente nomás ‘Porque estás que te vas’ ‘No me amenaces’... Hay que esperar que se instale la Asamblea, de todos modos lo que siento y lamento es que aparentemente el presidente Correa quiere irse o ya cree que cumplió su mandato, o tal vez piensa que el verdadero cambio se producirá cuando gente realmente nueva llegue a la Presidencia.
¿Qué cambiará de la actual Constitución?
No trabajaría en aumentar derechos, sino buscar mecanismos para que se cumplan. Buscaría promover las empresas de participación social, no comunitarias. La idea es dar a las comunidades capacitación, acceso al crédito, instrucción universitaria, para que formen sociedades anónimas, que la gente se convierta en empresaria. Es la única forma de sacarla de la pobreza. En vez de un Fondo de Solidaridad debe haber un fondo de participación social, para empoderar a la gente, lo que yo llamo ciudadanizar la economía y no solo entregar dádivas.
¿Y en cuanto a la libertad de expresión, la propiedad de los medios y el posible control del Estado?
Hay cosas en las que no se puede transigir. El Estado está obligado, no es opcional, a respetar las libertades en todos los ámbitos y la propiedad privada.