Lunes 16 de julio del 2007 Cartas al Director

De la Junta de Beneficencia

Sobre sorteos de Lotto y Pozo Millonario

En  esta sección de Cartas a la Dirección se han publicado dos misivas que piden explicación sobre los juegos de Lotería de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, y de manera especial sobre los del Pozo Millonario.

Lotería Nacional ha cumplido con los ecuatorianos durante 113 años. Todos los recursos que se obtienen se utilizan para dar asistencia médica en la  maternidad Enrique Sotomayor, en el hospital  Luis Vernaza, así como en el hospital de niños Roberto Gilbert, que es el mejor hospital de niños de América del Sur; también en el cuidado a los ancianos; en educación en escuelas y colegios; en atención psiquiátrica en el Lorenzo Ponce, y  reposo en el camposanto.

 Lotería y Lotto son juegos “bancados”, es decir que se ofrece un valor determinado de premios que son pagados cada semana a los ganadores. Se ha cumplido semana a semana por 113 años.

En el 2002 vimos la necesidad de entregar al mercado una nueva modalidad de juego que ha ganado adeptos en muchos países; se trata de un juego que paga en proporción a las ventas realizadas y por su naturaleza se puede acumular. El Lotto de la Florida (Miami) es un ejemplo de esta modalidad.

La impresión de los cartones del Pozo Millonario es aleatoria, reproduce las posibilidades de juego que tendrían las personas al escoger los números, como es el caso del Lotto de la Florida. Entre dichas posibilidades está el que una misma combinación puede estar en más de un cartón. Esto determina  que algunas veces pueda haber más de un ganador.

El sorteo se hace públicamente en un programa de televisión, con la presencia de un notario público, quien introduce en el ánfora las bolas con los números. Dichas bolas son de iguales características en peso y tamaño. El sorteo se realiza en una máquina donde las bolas son impulsadas por la fuerza del aire de una manera frenética. La secuencia con que estas salen del ánfora es totalmente al azar  y aleatoria.  Este proceso se realiza en presencia del público que asiste cada  domingo al programa de televisión,  que es transmitido a todo el país.

Por la naturaleza del juego existen probabilidades de que haya semanas en que los quince números extraídos al azar del ánfora no coincidan con los números que contienen los cartones vendidos, produciéndose la acumulación del premio mayor; es así como el valor del premio se suma al de la siguiente semana, o semanas, para ser pagado al ganador o ganadores de los quince aciertos. El mejor testimonio es el acumulado de 2’130.000 dólares que favoreció a un ecuatoriano vecino de la ciudad de Montecristi, en la provincia de Manabí.

En muchas otras oportunidades, como es de dominio público, el Pozo se ha ido consecutivamente semana a semana.

Los ecuatorianos pueden tener la certeza de que el Ramo de Loterías de la Junta de Beneficencia de Guayaquil seguirá innovando juegos con la transparencia, honestidad y rectitud que la caracteriza, para obtener los  ingresos que demandan las instituciones que regenta, donde se atiende a los ecuatorianos de escasos recursos.

Miguel Pérez Quintero,
ingeniero, miembro de la H. Junta de Beneficencia de Guayaquil  e inspector del Ramo de Loterías, Guayaquil

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