- JUL. 16, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Expreso la paz de Dios en mí y demuestro serenidad y satisfacción.
Paz interna
Cuando mis ocupaciones diarias interrumpen mi paz mental, tomo un momento para orar. Cierro los ojos y enfoco mi atención en el aliento de vida que fluye en mi cuerpo. Este fluir rítmico y sereno me lleva de nuevo a la paz de Dios.
Como un manantial prístino de agua burbujeante, la paz de Dios me llena y me infunde energía. Esta efervescencia serena disipa cualquier tensión y da vigor a mis sentidos. Con cada aliento me sumerjo más profundamente en esta experiencia sagrada.
Expreso la paz de Dios en mí.
1 Crónicas 22:18-19
“¿No está con vosotros Jehová, vuestro Dios, el cual os ha dado paz por todas partes?... Aplicad, pues, ahora vuestros corazones y vuestras almas a buscar a Jehová, vuestro Dios. Levantaos y edificad el santuario de Jehová Dios”.