Corea del Norte estaría cerca de iniciar el camino para cerrar uno de sus reactores nucleares, mientras los inspectores de la ONU aterrizaban para monitorear la medida.
Después de años de negociaciones y demoras, Corea del Norte parecía dispuesta a avanzar con el cierre de su reactor de plutonio en Yongbyon, a unos 100 kilómetros (60 millas) al noreste de la capital.
Los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica se detuvieron el viernes en Beijing camino a Corea del Norte, a donde llegarán el sábado, horas después de un cargamento de petróleo que envió Corea del Sur para alentar el cierre de la planta nuclear.
Corea del Norte ha expresado que cerrará el reactor ni bien reciba el primer cargamento de petróleo, parte de una ayuda energética equivalente a un millón de toneladas de petróleo que le prometió la comunidad internacional si desmantela sus instalaciones nucleares.
Con el tipo de ayuda (que hemos recibido de Corea del Norte) en las últimas semanas, creo que podremos hacer nuestro trabajo de manera exitosa, declaró el jefe del equipo de la AIEA Adel Tolba en Beijing.
La última crisis nuclear comenzó en octubre del 2002, cuando según Estados Unidos las autoridades norcoreanas admitieron tener un programa de enriquecimiento de uranio clandestino. Washington alegó que eso violaba un acuerdo de desarme sellado en 1994, y un mes después dejó de enviar petróleo a la nación comunista.
A comienzos del 2003, Corea del Norte se retiró del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, y en febrero admitió que el reactor de Yongbyon había retomado sus operaciones normales.
Desde entonces, el reactor ha cerrado solo ocasionalmente y se cree que ha producido suficiente plutonio para fabricar al menos 12 bombas nucleares.
Para demostrar que era una potencia nuclear, Corea del Norte realizó un ensayo de explosión nuclear en octubre.