Sin protección.
La muerte de siete personas, en su mayoría indigentes, elevó ayer a 25 el número de víctimas fatales por una ola de frío polar que se inició el pasado domingo en Argentina.
Cinco hombres que vivían en condiciones de extrema pobreza fallecieron a raíz de las bajas temperaturas: uno de 68 años en Catamarca, dos en Corrientes, de 75 y 45 años, y dos en Entre Ríos, de 62 y 54 años.
Otro hombre de 57 años, también en Catamarca, sufrió una intoxicación por ingerir alcohol para calentarse y una mujer de 74 años murió por inhalación de monóxido de carbono generado por una estufa a queroseno que había encendido para combatir el frío.
En Buenos Aires, más de 500 personas sin vivienda colmaron anoche los refugios habilitados por el municipio, que asistió a otros 600 indigentes que sobreviven en las calles de la ciudad con la entrega de frazadas y ropa de abrigo.
En Montevideo, un hombre de 52 años, identificado como Juan Segui, se convirtió en la población de Paysandú en la primera víctima fatal por la ola de frío polar que enfrenta Uruguay, al sufrir un paro cardiorrespiratorio por hipotermia.
Otro hombre fue hallado muerto en una escuela pública paraguaya del departamento sureño de Itapúa, en la frontera con Argentina, donde se había refugiado para escapar del frío polar.
Los pronósticos son que la ola de frío se extenderá durante varios días más y se anticipó que este será el peor invierno en los últimos veinte años.