Eduardo Delgado tuvo que decidir, hace cuatro años, entre continuar con su sacerdocio junto a los padres salesianos o dedicar su vida a sus ideales políticos. Ahora es el candidato nacional de Polo Democrático, integrado por varios movimientos sociales, a la Asamblea Constituyente.
Ustedes apoyaron al candidato Rafael Correa, ¿ahora apoyarán sus tesis?
Hemos apoyado un proceso político de transformación profunda, nuestra tesis ha sido de autonomía y convergencia con el Gobierno. Nosotros pensábamos que hablaba en serio sobre la revolución ciudadana, pero en su propuesta no toca los temas fundamentales. Para mí, por lo menos, ha sido una gran frustración.
¿Cuáles son para Polo Democrático los temas fundamentales?
La Asamblea no es solo para hacer una nueva Constitución sino para rehacer el país. El Gobierno dice que la parte dogmática de la Constitución actual es muy buena, nosotros pensamos que no. Hay que ir a un cambio de raíz. En soberanía, por ejemplo, hay que redactar un artículo para que el pueblo sea consultado sobre presupuestos, políticas públicas, tratados internacionales.
¿El pueblo estará capacitado para eso?
La población puede no tener un criterio técnico pero tiene sentido común. Por ejemplo, en el caso del TLC o la Base de Manta. Eso implica sin duda un proceso de información y de debate nacional. Lo importante es que hayan otros mecanismos de participación de la gente. Otro tema que hay que clarificar es que el Estado debe ser de derecho y de justicia. Las leyes deben promover el bien común.
¿Argumentar que la ley no es justa podría llevar a cualquier sector (poderoso o no) a que diga a discreción, esa ley no es justa y no la cumplo?
Deben haber instituciones a las que podamos recurrir para saber si proceden o no, por ello la Asamblea también debe rehacer las instituciones.
¿Consideran que la Asamblea debe disolver el Congreso?
Esa es nuestra tesis de cajón. Si la Asamblea es de plenos poderes y se los ejerce, el primer decreto será que el Congreso se vaya a la casa. El segundo, que se nacionalice la renta petrolera. Ese dinero irá a educación, salud y generación de empleo. Tercer punto, que se reviertan las concesiones mineras ilegales. Cuarto, que se cambien a todos los representantes de los organismos de control, ahora en manos de la partidocracia.
¿Esto último porque el Gobierno pactó con lo que usted llama partidocracia y por eso están allí?
Por supuesto. El cuarto decreto será que se abran los archivos para encontrar a los responsables de los malos manejos en petróleo, energía eléctrica y deuda.
Según usted, la Asamblea está en capacidad de tomar estas decisiones. ¿Esos decretos deberán aprobarse en el referéndum o se aplicarán directamente?
Deben cumplirse inmediatamente, sin referéndum. Si no quedémonos como estamos.
¿Si se toman estas decisiones, hay riesgo de que la comunidad internacional deje al país fuera de ciertos privilegios?
Mire lo que hizo Evo Morales, sin Asamblea Constituyente. Acá estamos pidiendo que lo que hizo un presidente en Bolivia, lo ejecute el presidente por orden de la Asamblea.
Si Correa presenta la renuncia, ¿se la aceptarán?
No hay para qué, le diremos que haga el favor de ejecutar las órdenes de la Asamblea.
Si disuelven el Congreso ¿llamarán a elecciones o la Asamblea pretende quedarse indefinidamente?
No. Apenas se acabe la Asamblea se llamará a elecciones. Lo importante es la calidad de las personas que vayan al Congreso y ahí es importante crear una nueva ley de partidos, para evitar que sigan siendo empresas electorales.
Se habla de distritos o regiones autonómicas, ¿cuál es su propuesta?
Vamos a rechazar la tesis de la derecha, tipo Nebot, de crear autonomías que quieren romper el Estado unitario y crear ciudades-estado.
¿Apoyarían la desdolarización del país?
No vamos a aceptar ninguna insinuación de la derecha que hay que legalizar el dólar en esta Constitución. El dólar no será nuestra moneda jamás.
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