El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo este jueves que el rechazo de Venezuela a recibir una misión para investigar el caso de la televisora privada RCTV cuenta con el respaldo de la Carta Democrática Interamericana.
"Siendo un camino político, tiene que contar con el asentimiento de los países, es decir para poder actuar por la vía de la Carta Democrática, tiene que contar con la voluntad de los países", dijo Insulza al justificar la decisión de la OEA.
El pedido de envío de uma misión fue formulado por Estados Unidos y se basó en el Artículo 18 de la Carta Democrática, que contempla esa posibilidad "cuando se produzcan situaciones que pudieran afectar el desarrollo del proceso político institucional democrático".
Insulza recordó que "la facultad (del gobierno venezolano) de otorgar concesiones existe, así como la de negarla".
El Secretario de la OEA recordó haber advertido a Venezuela sobre "las consecuencias políticas adversas de esa decisión", que según él se cumplieron plenamente.
Explicó que la Carta Democrática Interamericana tiene sus límites y no puede usarse como un instrumento para monitorear la democracia en el hemisferio.
"Esos límites están dados por la voluntad de los países de evitar o por así decirlo de reducir de manera drástica la posibilidad de intervención directa en los asuntos de otros", dijo Insulza al responder a una pregunta sobre posibles cursos de acción en relación a Venezuela.
Explicó que la Carta Democrática considera la libertad de expresión como uno de los atributos de la democracia, "pero cuando se refiere a acciones concretas, es en caso de grave ruptura de la institucionalidad democrática".
"Algunos medios de comunicación y especialistas dan la impresión de que la OEA tiene el instrumento de la Carta Democrática Interamericana para darle en la cabeza a cualquiera que se porte mal. Y eso no es así", dijo.
La Carta Democrática, vigente desde 2001, "es una carta de principios y no de monitoreo o fiscalización", según el Secretario de la OEA
Insulza citó otros mecanismos de la organización, como la Comisión de Derechos Humanos y la Corte de Derechos Humanos, que se aplican en caso de graves violaciones, pero negó la existencia de una legislación internacional a la que estén sometidos todos los países del hemisferio.
Dejó claro que una intervención de la OEA sólo podría justificarse ante una grave ruptura del orden institucional: "Tenemos que intentar que nunca un país llegue a esta situación y la mejor forma de intentarlo ciertamente no es aislándolo ni sancionándolo".
"Venezuela es un país miembro de la organización, con sus derechos plenamente vigentes y yo espero que lo siga siendo por mucho tiempo", agregó.