- JUL. 12, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Protegido
Aun en las noches más oscuras, me muevo con seguridad cuando mi casa está llena de luz. También mantengo mi mente y cuerpo llenos de luz, la luz de la oración. Al infundir mis pensamientos con la luz de Dios, libero mi mente de pensamientos oscuros.
Visualizo que mi casa está rodeada de luz divina, lo que atrae experiencias positivas a mi puerta. Imagino mi cuerpo bañado en luz que disipa cualquier enfermedad. Mis pensamientos están llenos de luz, proporcionándome gozo que deja ir de manera natural la tensión y el estrés del cuerpo.Doy gracias por la presencia de la luz de Dios en mi mente, mi cuerpo y mi alrededor. Toda mi vida se llena de la luz de Dios.
–Juan 1:3-5
“Todas las cosas por medio de Él fueron hechas. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron”.