Jueves 12 de julio del 2007 | 09:36 Vida

El calentamiento de la Tierra provoca adelgazamiento de ballenas grises

AFP | SAN FRANCISCO, Estados Unidos

Las ballenas grises del Pacífico norte, que habitan las aguas árticas entre Baja California y el estrecho de Bering, están perdiendo peso debido al calentamiento climático que ha provocado escasez del alimento de verano de estos mamíferos, acusaron científicos.
  
Estas ballenas, que estuvieron amenazadas de extinción por las pesca, ahora sufren la amenaza de un calentamiento de sus aguas, debido en gran parte a la actividad de los seres humanos.
  
"Las ballenas grises migran más tarde, ya no van tan al norte y tienen menos crías", explicó Steven Swartz, jefe de una unidad de investigación en el Servicio Nacional Estadounidense de la Pesca Marítima.
  
Swartz, quien se dedica a estudiar las ballenas en esta región del planeta desde 1977, recordó que esta especie vio morir hasta un tercio de su comunidad en 1999 cuando el fenómeno de El Niño afectó la cadena alimenticia de las ballenas, al desaparecer el plancton del que dependen los mariscos que comen estos cetáceos.
  
Poco antes de este fenómeno climático, las ballenas grises habían sido retiradas de la lista de especies en extinción cuando su comunidad volvió a poblarse tras las medidas contra quienes las pescaban con arpón.
  
Científicos de la Universidad Autónoma de Baja California del Sur (México) han estudiado de cerca desde 1996 las migraciones y los ciclos de reproducción de las ballenas y esperan con preocupación las últimas estadísticas, que se están recopilando.
  
"No hemos encontrado evidencias de una epidemia en la población" de estas ballenas, explicó Swartz. "Cuando se viven momentos difíciles (con el clima) y hay menos alimentos, las ballenas no se reproducen. Es posible que ellas se reproduzcan en otros lugares, pero hay muchas personas observándolas y no lo han descubierto" todavía, apuntó el experto.
  
La laguna de San Ignacio, uno de los lugares donde las ballenas se  reproducen en la península de Baja California, puede tomarse como indicador de la tasa de reproducción de la especie, según Swartz.
  
A principios de los años 1980, unas 350 ballenas nacieron en estas aguas en febrero. Este año no llegaron ni a las 100.
  
Unos 10.000 km más al norte, donde termina la ruta migratoria que cada año hacen estas ballenas, el paraje Chirikov en el mar Bering, entre Alaska y Rusia, se considera el punto principal donde se alimentan estos cetáceos.
  
No obstante, el aumento de las temperaturas en la actualidad ha disminuido el crecimiento de las algas y el plancton del que se alimentan los animales marinos de los cuales se alimentan las ballenas.
  
Las señales de su adelgazamiento son bastante claras, puesto que 10% de la población está en condiciones de debilidad, según Swartz, quien asegura que "las fotos muestran su lomo flácido, se les ven las costillas y tienen parte de su cola que están cóncavas".
  
De acuerdo a Susan Moore, colega de Swartz en Seattle (Estados de Washington, noroeste), las ballenas grises son "centinelas del mar", porque son el producto de un medioambiente marino particular que va desde México a Alaska.
  
Como las morsas y los osos polares, hoy representan desafortunadamente los primeros indicadores de una crisis ecológica.
  
Swartz espera que estas ballenas que han estado en estos mares desde hace 30 millones de años y han sobrevivido a dos periodos glaciales, se logren adaptar nuevamente: "Son animales muy resistentes, pero por estos días viven momentos muy difíciles", reveló el científico.


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