Las cotizaciones del petróleo alcanzaron este lunes nuevos máximos desde agosto de 2006 en Londres y Nueva York, en un mercado inquieto por el suministro de gasolina en Estados Unidos y la violencia en Nigeria.
La cotización del barril de Brent del mar del Norte para entrega en agosto subió hacia las 15H05 GMT hasta los 76,34 dólares en Londres, un precio que no alcanzaba desde el 10 de agosto de 2006.
En Nueva York, el barril de light sweet crude para entrega en la misma fecha trepó a 73 dólares, su máximo nivel desde el 25 de agosto de 2006.
Hacia las 16H00 GMT, el Brent subía 39 centavos a 76,01 dólares y el "light sweet crude" cedía 51 centavos a 72,30 dólares.
Las cotizaciones se acercan a sus récords históricos del verano boreal pasado: 78,64 dólares el barril en Londres y 78,40 en Nueva York.
"El Brent y el light sweet crude progresan sin consideración por los umbrales de resistencia (...) El Brent parece haber partido para alcanzar nuevamente los 78,65 dólares", estimó un analista del banco Barclays Capital.
Mientras Estados Unidos está en plena temporada de demanda de carburantes, las reservas de gasolina se hallan en niveles inquietantes, y las refinerías no logran responder a la demanda.
"El corazón del problema está en los temores de que las refinerías no puedan alcanzar sus niveles normales de funcionamiento", estimó Peter Beutel, analista de Cameron Hanover.
Durante la semana culminada el 29 de junio, las refinerías estadounidenses lograron funcionar a más del 90% de su capacidad por primera vez en un mes, pero los analistas creen que deben hacerlo al 95% para satisfacer la demanda. Con esa elevada tasa de funcionamiento, los problemas técnicos abundan.
En Nigeria, primer productor de oro negro en Africa, la liberación el domingo de una niña británica de tres años que había sido secuestrada la semana pasada no puso fin a los raptos en serie: un británico y un búlgaro fueron secuestrados en la noche del domingo en un ataque contra una instalación petrolera del sur del país.
Los ataques contra la infraestructura afectan fuertemente a la producción nigeriana de crudo.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), las interrupciones en la producción implicaron un descenso de 800.000 barriles por día en promedio en mayo, por lo cual Nigeria sólo produjo en ese mes unos dos millones de barriles de petróleo por día.
A estos elementos se agrega el pronto inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico, una amenaza para las infraestructuras petroleras del golfo de México, y la negativa de la OPEP de producir por ahora más petróleo pese a los llamados de los países consumidores.
El cartel redujo su producción a comienzos de año para frenar una bajada de los precios que atribuyó a un excedente de crudo en el mercado mundial. Pero a pesar de la tensa situación actual, se niega a convocar a sus miembros antes del mes de septiembre para evaluar el camino a seguir.