El gobierno oficializó este lunes ante la Fiscalía General su denuncia por presunto chantaje contra 18 diputados del bloque de la dignidad, que según el presidente Rafael Correa, le pidieron prebendas burocráticas a cambio de votar a favor de una ley para controlar la banca y reducir el costo del crédito.
Vicente Peralta, sub secretario jurídico de la presidencia, presentó la querella ante la Fiscalía apoyado en grabaciones y documentos que comprobarían el supuesto acto de corrupción, como había anticipado Correa el fin de semana.
"El gobierno no va a permitir que sigan los actos de corrupción del Congreso, y menos por parte de legisladores que quisieron someter (al Presidente) a un chantaje", afirmó el secretario de la Administración, Vinicio Alvarado.
Según Correa, un capitán de Policía se hizo pasar por asesor suyo y se entrevistó con el legislador César Alonzo, de Sociedad Patriótica (SP), que ofreció respaldo al Gobierno a cambio de puestos en los sectores petrolero y de telecomunicaciones, asegurando que representaba a otros 17 diputados.
Molesto por la que llamó corrupción del Legislativo, el Jefe de Estado dispuso que su gabinete "hiciera como si no existiera el Congreso" y reiteró que de obtener la mayoría en la elección de la Asamblea que redactará una nueva Constitución, ordenará su disolución.
Alonzo aseguró que el Ejecutivo le tendió una trampa para involucrarlo en un pedido de prebendas, "se disfrazaron de amigo personal de Presidente de la República, y habían sido enviados por el mismo Presidente para instigarnos a delinquir".
Alonzo aseguró ser "víctima de una persecución desleal por no haberse sometido a los caprichos del Presidente", y resaltó que él no es jefe de bloque, ni coordinador de bloque en el Parlamento, informó el noticiario de TC televisión.