El primer ministro canadiense Stephen Harper anunció este lunes una inversión de 7.000 millones de dólares en los próximos 25 años para defender la "soberanía" de Canadá en el Artico, una zona rica en recursos naturales también deseada por Estados Unidos.
El proyecto del gobierno canadiense prevé el diseño, construcción y lanzamiento de hasta ocho rompehielos para reforzar la presencia canadiense en el Artico, cuyas aguas son consideradas "territoriales" por Ottawa, pero "internacionales" por Washington.
Comprende igualmente la construcción de un puerto de aguas profundas en el Artico, cuya localización podría ser develada en unas semanas durante una visita del primer ministro al Gran Norte.
"Cuando se trata de defender nuestra soberanía en el Artico, Canadá tiene una elección: ejercerlo o perderlo. Y sin duda nuestro gobierno pretende ejercerlo", declaró el conservador Harper.
"El Artico canadiense está en el corazón de nuestra identidad nacional en tanto país nórdico. Es parte de nuestra historia. Representa el inmenso potencial de nuestro porvenir", agregó en una conferencia de prensa.
Los nuevos buques de un centenar de metros de eslora cada uno deberían comenzar a patrullar las aguas del Gran Norte hacia 2013-2014.
Estados Unidos y Canadá ya explotan reservas gasíferas en el Artico. El calentamiento global acelerado en esta región nórdica puede no obstante permitir el acceso a reservas de hidrocarburos más importantes todavía, que podrían ser el campo gasífero más grande de América del Norte.
El calentamiento climático puede también facilitar la navegación en las aguas del Artico, que podría convertirse en una vía alternativa al Canal de Panamá para navegar desde Europa Occidental a Asia.
"Otros países tienen objetivos sobre nuestros recursos del Artico y disputan también ciertos elementos de nuestra soberanía en el Artico.
No solamente Estados Unidos, sino la propia Francia", indicó Harper, en referencia a la posición europea, que impugna también la "soberanía" canadiense sobre el Paso del Noroeste.