Una dieta "occidental" rica en carne roja, almidón y dulces está vinculada a un aumento del cáncer de mama entre mujeres posmenopáusicas chinas, según un estudio divulgado este martes en Estados Unidos.
Al examinar datos y entrevistas del estudio de cáncer de mama de Shanghai de los años 90, realizado por científicos de la Universidad Vanderbilt de Estados Unidos, investigadores chinos y estadounidenses hallaron una correlación entre una mayor incidencia de cáncer de mama y el cambio de una dieta rica en verduras, pescado y productos de soja a una dieta "occidental", con más carne, lácteos, panes y dulces.
El estudio, que incluye 1.602 casos de cáncer de mama y un grupo de control mayor, halló que comer más carne y azúcar supone más del doble de riesgo de tener cáncer de mama del tipo estrógeno receptor positivo (ER+), uno de los más comunes.
"El modelo 'carne-dulces' estaba significativamente vinculada con un aumento del riesgo de cáncer de mama entre mujeres posmenopáusicas con sobrepeso", señaló un resumen del estudio.
"Los datos de Shanghai proporcionaron una visión única de una población de mujeres chinas que estaban comenzando a adoptar hábitos alimenticios más occidentales", dijo Marilyn Tseng del Centro oncológico Fox Chase en Filadelfia, Pensilvania (norte), que apoyó el estudio junto con el Instituto del Cáncer de Shanghai y las universidades estadounidenses de Harvard y Vanderbilt.
"Encontramos que el vínculo entre una dieta de estilo occidental y el cáncer de mama era pronunciado en mujeres posmenopáusicas, especialmente mujeres con sobrepeso con tumores estrógeno receptores positivos", agregó.
"Nuestro estudio sugiere la posibilidad de que el modelo 'carne-dulces' interactúe con la obesidad para aumentar el riesgo de cáncer de mama", explicó.