En la Regional Sur de la filial de Petroecuador se detecta falta de supervisión en el control de inventarios y presunción de sobreprecio en las adquisiciones.
Por presuntos sobreprecios en los procesos de adquisición así como por sobrevaloración del inventario, la Gerencia Regional Sur de Petrocomercial se encuentra bajo examen especial de auditoría.
Para el efecto existe un informe preliminar presentado a inicios de mayo pasado por una comisión que formó Mario Sánchez Padrón, quien se desempeñó como vicepresidente de Petrocomercial hasta hace un mes y quien basado a los resultados de ese análisis solicitó la intervención de auditoría.
La comisión revisó los procesos de adquisición desde el 2005 hasta abril pasado cuando se realizó el análisis, así como el control de inventario, desde el 2003 hasta la fecha. Esa revisión detectó presunción de sobreprecio en compras y falta de supervisión en el control de inventarios.
Con la información obtenida del sistema de inventarios y compras (Main/Tracker), el informe concluyó que el inventario en la bodega de Guayaquil está sobrevalorado, ya que a enero del 2000 el total del inventario fue 2’859.105,58 de dólares y a enero pasado fue de
$ 6’857.884,56, teniendo actualmente 7.520 ítems (artículos).
El informe compara esa situación con la bodega de El Beaterio, en la cual se manejan 9.985 ítems y el inventario, que en el 2000 era de $ 5’212.382,73, a enero del 2007 bajó a 3’094.671,19.
“El excesivo incremento del inventario valorado en la bodega de Guayaquil” ha ocasionado, dice el informe, que los materiales estén sobrevalorados.
En Petrocomercial el proceso de revalorización de inventario se realiza mensualmente con precio de última compra, el que se mantiene como valor promedio hasta nueva adquisición. Sin embargo, se detectó que se realizaron cambios de precios de última compra de ítems existentes en bodega, con el fin de que esa cifra sobrevalorada se convierta en el precio promedio.
Se determinó que se realizaron compras, durante el 2005 y el 2006, con precios unitarios elevados con respecto a las mismas adquisiciones en otras bodegas de la Gerencia Norte. Asimismo que existen ítems que fueron creados innecesariamente ya que no han sido usados por ninguna área.
“La responsabilidad del cambio de precios y creación de los ítems es del funcionario que ocupó en marzo del 2006 la jefatura de Control de Materiales y Bodega y de los funcionarios que tenían acceso para realizar estos cambios”, se anota.
Se detectó también que se efectuaron compras repetitivas de un mismo ítem a precios elevados. En este caso, según el informe, las órdenes de compra fueron preparadas por Luis García, Eduardo Cevallos y revisadas por Marco Díaz y Fernando Arroyo.
El informe detalla adquisiciones para stock de bodegas hasta por $ 130.060, que no han egresado desde su compra, “lo que significa que no hubo la necesidad de adquirirlas”. Las órdenes de compra fueron preparadas por Abel Llaguno, Jorge Pera y revisadas por Jacinto Jouvín, Jorge Páez e Irma Crespo.
Se estableció que se compraron ítems a cargo directo, cuando los mismos artículos existían en bodega, lo que ha ocasionado un perjuicio para la empresa de $ 145.473,20. Las órdenes de compra fueron preparadas por Johnson Soto, Luis Ron y Jorge Quincha; revisadas por Carlos Quinde, Jorge Quincha y Fernando Arroyo; y aprobadas por Víctor Bravo, Fernando Úraga y Galo Aguilar.
Se detectaron también cambios de precios en materiales a través de nuevas adquisiciones de los mismos, con una presunción de sobreprecio por 62.655 dólares. Según el informe, los funcionarios que participaron en el proceso y no aplicaron los controles necesarios en ese caso son: Irma Crespo, Jorge Páez, Víctor Bravo, Fernando Úraga y David Salazar.
Otra irregularidad fue la compra de materiales para stock de bodega que fueron retirados en su totalidad afectando el promedio consumo de los mismos. Como responsables se cita a Jorge Páez, María Morales y Abel Llaguno.
Se anota que las compras, desde el 2003 hasta la actualidad en la Regional Sur (Guayas, Manabí, Azuay, Loja y Galápagos), representan el 58% de las realizadas por Petrocomercial, superando el 42% de las de la Regional Norte (Pichincha, Esmeraldas, Amazonía), considerando que esta última maneja tres poliductos y cuatro bodegas.
La comisión indica, que en el momento de la revisión, no se utilizaba el Sistema Único de Calificación de Oferentes para obtener listados de proveedores calificados y así poder generar las invitaciones a estos.
Así, se menciona a los doce proveedores que tienen el mayor volumen de compras desde el año pasado hasta la fecha (ver cuadro).
El examen de auditoría determinará si existen responsabilidades de carácter civil, administrativo y/o penal.
“Yo no puedo adelantar criterios, estamos sometidos a respetar el principio de la reserva; los auditores hablamos a través de los resultados de los exámenes”, indica Douglas Torres, auditor general de Petroecuador, quien precisa que los resultados estarán en unas tres semanas.
Este Diario intentó en estos días conseguir las versiones de los involucrados, pero se pudo contactar solo a Jorge Páez y Abel Llaguno.
Páez, analista de importaciones, dijo desconocer la existencia de un informe que lo menciona como presunto responsable de irregularidades.
En tanto, Llaguno, jefe de Control de Materiales y Bodegas, dijo que “malintencionadamente” alguien ha utilizado su usuario (nombre y clave para accesar al sistema computarizado) para cometer irregularidades”.
Casos
Sellos
Según el informe preliminar, en la Regional Sur de Petrocomercial se compraron sellos mecánicos en $ 24.400 cada uno sin que exista la necesidad de adquirirlos, ya que existían en stock de bodega 2 unidades. La cotización de este ítem en la Regional Norte fue de $ 7.990 cada uno.
Bombas
El informe también consideró para su análisis el caso del precio de los impulsores de las bombas Goulds, que en la Regional Sur se compraron a $ 35.000 cada uno; sin embargo en la Regional Norte se los adquirió a $ 7.089 cada uno.