Faisuri Perdomo, cuñada del diputado colombiano Juan Carlos Narváez, quien falleció hace una semana junto a 10 legisladores secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), espera que continúen acciones como la marcha de ayer.
Además de resaltar la importancia de la comunidad internacional en apoyar la causa, Perdomo tiene la esperanza de que las voces de 1 millón de personas lleguen a sensibilizar a las FARC.
Lamentó en Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil) el que "no sabemos qué creer, cada dia sabemos menos de ellos, antes pensábamos que iban a proteger la vida de los secuestrados porque eran su botín de guerra para obtener algún beneficio, pero resulta que no los protegieron. De la guerrilla colombiana se puede esperar cualquier cosa y del gobierno de Álvaro Uribe se puede esperar la peor de las indolencias".
Respecto a las declaraciones realizadas ayer por el presidente Uribe, Perdomo considera que es una persona "que se acomoda como ventée", pues ofreció muchas veces un acuerdo humanitario que haría todas las gestiones necesarias para lograr el regreso de nuestros familiares "y jamás cumplió su palabra".
Por estas razones cataloga a Uribe de "guerrerista, un presidente que no le interesa la paz, que no cree en el diálogo ni en la convivencia y al que no lo conmueven las lágrimas ni el dolor de las viudas y los huérfanos".
Perdomo explica que en Cali llevan cinco años tomando acciones como la marcha de ayer, pues eran 12 diputados los que estaban secuestrados, pero "jamás vimos una marcha como la de ayer".
Se muestra muy agradecida por el apoyo, sin embargo afirma que a la marcha le faltó "mayor claridad, porque mucha gente salió a marchar por motivos diferentes, nosotros lo que pedíamos con la marcha era fundamentalmente exigirle a las FARC la entrega de los cuerpos, pero además, pedirle al Presidente de la República que se sensibilice con este drama y que entienda que cada vez van a ser más y más los muertos si él no accede a una suma para que entreguen a esos otros secuestrados que todavía tienen la esperanza de regresar a sus hogares".
Asegura también que "lo que necesitamos es que el país y el mundo entero se den cuenta de la realidad de las FARC y del estado colombiano, han negociado con autodefensas y con terroristas que son narcotraficantes, sin embargo con las FARC, que tienen en sus manos las vida de nuestros familiares no han querido negociar".
Queremos que el mundo se entere, que en el Ecuador sepan que nosotros estamos muy dolidos con el Gobierno, pero estamos exageradamente dolidos con la guerrilla, que perdió su rumbo y no tiene ideales políticos.