Casi la mitad de los estadounidenses apoyan la destitución del presidente George W. Bush y son aún más numerosos los que quieren la destitución del vicepresidente Dick Cheney, según un sondeo publicado este viernes.
Un 45% de los encuestados están listos para apoyar a la Cámara de representantes en caso de un proceso de destitución del presidente, y 54% se oponen.
Si el "impeachement" (destitución) se refiere a Dick Cheney, 54% de los estadounidenses lo apoyarían, y sólo el 40% se opondría, según el sondeo realizado por el instituto ARG.
Editorialistas, opositores de Bush, explicaron recientemente que no apoyarían una destitución del presidente si el procedimiento se realizara, porque sería Dick Cheney quien sucedería al mandatario.
La Casa Blanca ha rehusado comentar la encuesta, una mala noticia para el presidente Bush cuando su popularidad alcanzó a mediados de junio un nivel históricamente bajo (26%).
La Constitución estadounidense prevé la destitución de un presidente o vicepresidente en caso de "traición, corrupción u otros crímenes y delitos". El proceso es votado por la Cámara de representantes y es aprobado por mayoría simple, y luego debe ser confirmado por dos tercios del Senado.