Como indica la tradición, el chupinazo dio inicio este viernes a las fiestas de San Fermín, patrón de Pamplona, donde un año más la marea de lugareños y visitantes teñirán la ciudad española de blanco y rojo.
El chupinazo, o cohete anunciador de las fiestas, fue lanzado desde el balcón del Ayuntamiento por la alcaldesa Yolanda Barcina al grito de " Pamploneses, pamplonesas, viva San Fermín, gora San Fermín!".
"La fiesta estalla. Es una explosión de alegría ver todas las personas en la plaza consistorial y eso se transmite. Con lo cual, cuando uno va a lanzar el chupinazo la sensación que tiene es especial, hay que vivirla. Es muy difícil explicarlo con palabras", dijo Barcina horas antes del momento estelar en declaraciones a Radio Nacional de España.
El sábado a las 8 de la mañana hora local comenzarán los populares encierros, con toros de la ganadería de Dolores Aguirre.
Todas las mañanas hasta el sábado de la próxima semana, los mozos, vestidos de blanco y con el pañuelo rojo al cuello, recorrerán los 825 metros por las calles del casco antiguo hasta la plaza de toros donde más tarde se celebrará la corrida.
Mientras, en una protesta que ya viene siendo habitual, el grupo defensor de los derechos de los animales PETA protagonizó el jueves un "encierro humano nudista" para protestar por el trato a los toros en los encierros y las corridas.
Los Sanfermines, retratados por Ernest Hemingway en su novela "Fiesta", atraen a miles de turistas de todo el mundo.