- JUL. 05, 2007 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
La Policía, el Ministerio de Energía y la Fiscalía desmantelaron ayer una red de envasado artesanal de cilindros de gas; el negocio ilícito generaba una ganancia diaria de $ 2.000.
La bodega ubicada al norte de la capital pertenece a Álex Wilson Rosales García. Ahí, según las autoridades, se realizaba el traspaso de gas desde las bombonas de 15 kilos a las de 45.
Esa irregularidad se suma a otra identificada la semana pasada. La comercializadora Agipgas entregaba cilindros a una distribuidora no calificada y con problemas legales. La compañía conocía del caso, según el Ministerio de Energía, y a pesar de ello le dejaba el producto. El Ministerio abrió un expediente e inició un proceso legal, que espera termine con sanciones, aunque el Congreso negó el mes pasado el proyecto de ley que permitía castigos.
Y mientras las autoridades hallan distribuidoras clandestinas, la escasez de gas se mantiene. Una razón es que el Gobierno volvió a entregar el volumen que distribuía antes de la escasez de mayo. A diario, dijo el ministro de Energía (e), Jorge Albán, se están dejando 2.483 toneladas métricas, una disminución frente a las 2.516 toneladas de junio pasado.