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JUEVES | 5 de julio del 2007 | Guayaquil, Ecuador
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Evocando a los vecinos de mi sencillo barrio

Debo establecer que me gustan mucho los valses peruanos y hace unos días escuché uno titulado De vuelta al barrio. Entonces recordé cuando vivía en los bajos de la casa de don Agustín Febres-Cordero, en Rocafuerte 412 entre Padre Aguirre y Juan Montalvo, donde asistida mi señora por la obstetriz María Luisa de Barrera, nacieron mis hijos: Ricardo, hoy médico, y Elizabeth, hoy ingeniera química.

Aquel sector norte no era solo un barrio, el ambiente más vale era de familia donde nos conocíamos los unos a los otros. Recuerdo que en la cuadra de la avenida Rocafuerte comprendida entre Juan Montalvo y Loja, habitaba la señora Norma de Correa y su familia; muy próximo a ella, el señor Reinoso alquilaba bicicletas y un solar con oficina donde llegaban unos camiones que venían de la Sierra. Había un señor que vendía hielo envuelto en aserrín, el quiosco de colas de don Lucho, la tercena de don Luis Crasta, la despensa de Delfín Noroña Sandoval (en los altos vivía Jorge Delgado). Cerca quedaba la piscina del malecón, la cantina del cholo Bienvenido (en los altos vivió la locutora Blanca Salazar), casi junto a esta quedaba la lavandería del patucho Medrano, el bar de Carlos Barcos, la Bomba Guayas, el cine Gloria, la botica Abel Gilbert de la doctora Ana Julia Pin Mera, la Coca Cola, el Mercado Norte y la clínica Guayaquil.

Recuerdo a mi compañero de clases en la escuela Antonio José de Sucre, Galo Martínez Merchán, hoy dueño de diario Expreso; y los apellidos de algunas familias como Úraga, Pérez, Arzube, Ollague, Guevara, Andrade, Torres, Samaniego, Fuentes, Lebed, Moreno y tantas otras que se me escapan. Estoy hablando de hace más de 40 años.

Quizás este relato le recuerde al Presidente que su familia vivió en este entorno. Ahora la patria ya es de todos..., los Correa.

Alberto Muñoz Morán,
Guayaquil

Costo, fuga, y subsidio del gas I

Desde hace meses la bombona de gas de 15 kilos de uso doméstico, se vende en las distribuidoras autorizadas desde 2 hasta 3 dólares, mientras que en las partes periféricas de nuestro cantón llega a costar hasta 4 dólares; y no existe autoridad gubernamental que ponga coto a esta especulación descarada, a pesar de los constantes reclamos de los consumidores.

Qué inercia de autoridades, por un lado, a través de los diferentes medios de comunicación local, han afirmado estar ejerciendo controles sobre las distribuidoras de gas, pero esto nunca ha ocurrido. La Jefatura Política hace poco manifestó haber recibido una disposición del Intendente del Guayas para que se sancione y hasta se clausuren los locales de estos supuestos distribuidores, acción que debía tomársela por intermedio de la Comisaría de Policía Nacional, lo que tampoco se ha dado; sin embargo, la explotación sigue. El 23 de junio pasado, con motivo de la celebración de los 36 años de emancipación política de El Empalme, el Gobernador encargado estuvo de visita por acá y ofreció tomar cartas en el asunto, pero hasta hoy no vemos ni la más mínima intención de hacerlo, ya que el cilindro de gas de 15 kilos se consigue en las distribuidoras en más de 2 dólares, y en tenderos de barrios hasta 4 dólares. Ante tanta desidia, ¿quién podrá escuchar nuestros reclamos?

Ángel Fernando Vera Santos,
licenciado, El Empalme

El Presidente puede crear mecanismos para mejorar o aumentar el control de la comercialización de gas, como sería implementar una eficiente vigilancia de la fuga del producto por las fronteras.

Para ello se podría realizar, a bajo costo, un censo de la población en las fronteras norte y sur, determinando el consumo promedio por familia, y las márgenes razonables por incremento de consumo; con lo que se tendría un punto de partida para establecer un tope de comercialización del gas en las poblaciones fronterizas.

Se podría instalar en las gasolineras, en ubicaciones estratégicas en las principales ciudades del país, sistemas de suministro de gas para vehículos, similares a los que algunas empresas proveedoras del producto están instalando en la construcción de nuevas ciudadelas; eso permitiría, a un bajo costo de inversión, regularizar la utilización de este combustible principalmente en los vehículos de servicio público.

Leonardo Álava Faggioni,
ingeniero comercial, Guayaquil

Costo, fuga, y subsidio del gas II
Olade (Organización Latinoamericana de la Energía), en su estudio sobre la focalización del subsidio al gas, propone hacerlo a través del consumo de energía eléctrica.

Según sus números (en eso coincido) eso haría que el déficit por el subsidio se reduzca en más de 300 millones de dólares para beneficio del país. Pero el problema del gas no es solo económico; tiene otras aristas que deben considerarse si se quiere que la solución no sea más costosa que el problema. Aunque hoy existan distorsiones en el consumo del gas, el subsidio llega a los consumidores más pobres. Si acogemos la propuesta de Olade, de focalizar desde el consumo de energía eléctrica, habrá que ver que no todos los ecuatorianos tienen servicio eléctrico. Si bien la cobertura nacional del servicio es del 90%, es a ese 10% sin servicio ubicado en zonas olvidadas, al que no se le provee energía, y hoy con la propuesta de Olade tampoco tendrá subsidio al gas y se profundizarían las inequidades. El servicio de energía no está caracterizado por su eficiencia, más aún si se consideran las pérdidas comerciales evidenciadas durante años, conexiones clandestinas y más irregularidades, que hacen predecir que quienes han logrado escatimar recursos de las empresas eléctricas, podrían recibir como premio, además, un subsidio adicional en el gas. Al atar ese subsidio del gas con el pago de la planilla de luz, la propuesta de Olade se sostiene en la ventaja empresarial de que el consumidor tendrá o querrá pagar los dos servicios de forma simultánea, lo cual ahorraría costos de tiempos y servicios. Si una familia no tiene recursos para pagar la luz, ahora tampoco podrá comprar gas; o si necesita comprarlo en un momento en que no necesariamente debe pagar la luz, se la estaría obligando a optar por medios tramposos; o si la familia no paga la luz porque la empresa eléctrica no tiene mecanismos para cobrarle, la obligaremos a solucionar las ineficiencias de las eléctricas. Eso no estaría mal, pero es riesgoso que los problemas de los dos servicios se mezclen para en vez de solucionarse, se compliquen. O sea, se quitaría el derecho al ciudadano a elegir qué servicio prioriza, y se lo condenaría a comprar el “combo” luz con gas, que no es práctica socialmente adecuada.

Gustavo Vizcaíno Cabezas,
MBA. ingeniero, Guayaquil

Movimiento Libertario

En respuesta al artículo de opinión de Xavier A. Flores, del 23 de junio, considero que el pensamiento libertario, que se nutre de los pensadores que menciona, en realidad no solo tiene posiciones frente al aborto, la eutanasia y las uniones civiles del mismo sexo. También las tiene frente a la guerra en general, y la mal llamada guerra contra las drogas, o incluso sobre los derechos individuales en otro planeta, si próximamente llegamos a colonizar uno.

Pero el hecho de que tengamos una posición muchos temas, como una simple derivación del axioma de la no agresión, no vuelve automáticamente oportuno involucrarse en todos los temas coyunturales a la vez. En el caso mencionado por Xavier Flores, de la educación sexual, se nos estaba poniendo a elegir entre dos males.

Sabido es que en Buenos Aires el socialismo logró colocar textos escolares que hasta en Europa fueron rechazados, y que enseñaban prácticas de altísimo nivel de polémica a jóvenes mentes en formación, y que la respuesta conservadora fue buscar evitar toda clase de educación sexual; cosa que tal vez siempre quisieron para empezar. Bueno, en una polémica en que otros definieron los términos, a veces es mejor dejar que dos males se anulen, a tener que elegir entre uno de ambos. Nuestra insistencia de la separación entre Estado y religión debe ser leída por analistas incisivos como usted, como un llamado a la responsabilidad de los padres sobre la educación de sus hijos no solo en esos temas; sino en el derecho a elegir un colegio que no esté atado al mecanismo colectivista de pensamiento único instalado en un ministerio. Libertad educativa vía separación de Estado y educación, es nuestra respuesta, y ha venido siéndolo hace dos años, aunque las noticias sobre dolarización o asambleas constituyentes sí llamen la atención hacia nuestros manifiestos públicos, y terminen en nuestra página web.

Un texto libertario llamado “Defendiendo lo indefendible” de W. Block, si bien defiende la consensualidad –solo para adultos por ende– de la prostitución, o incluso el rol del proxeneta en tanto sea contractual y no esclavizante, tiene un comentario del mencionado F. A. Hayek, quien hizo un extenso trabajo sobre los órdenes espontáneos. Encontró este pensador austriaco que la familia ha resistido al paso del tiempo, por ser una institución de orden espontáneo que permite la transmisión de valores y conocimiento mejor que casi cualquier otra, y por tanto es la base de la sociedad moderna. Mutatis mutandis, los libertarios colocamos a la familia en su justo lugar, lo cual no quiere decir que dejemos de defender el derecho de los adultos en tanto adultos, a tomar decisiones “desagradables” o “inmorales” para ciertos grupos; pues es asunto de aquellos y no del Estado, o de quienes por turno se hallen al timón de este, tomarlas por todo el resto de nosotros.

Juan Fernando Carpio,
director, Capítulo Quito, del Movimiento Libertario, Quito

¿Socialismo del Siglo XXI? I

Al principio no entendía bien lo que quería decir este novedoso sistema de gobierno que nuestro Presidente quiere copiar de Venezuela, pero ahora ya lo tengo claro.

Socialismo del Siglo XXI de acuerdo a las actuaciones de este Gobierno es: aumento de impuestos para frenar la empresa y quitar trabajo a la gente; insultar a sus rivales y enjuiciar a quienes lo insultan; coartar libertades como la de expresión (ataque a periodistas), de derecho a la privacidad (pinchazos a teléfonos, y filmaciones), a la honra (imputar de borracho a un padre de familia que se queja cuando pasa el operativo presidencial en Quito y llevarlo preso); defender a los presos olvidando a las víctimas (de acuerdo a uno de los últimos discursos de Correa en la Penitenciaría, donde prefirió el aplauso de los delincuentes a la perla de quienes fueron sus víctimas: niños, policías, padres...); defender a los transportistas y al caos que siempre quieren mantener y que nada les importa los pasajeros, sino sus ingresos, al punto que ni bajan el precio del pasaje cuando solo llegaban a Durán); atacar a ciudades progresistas de forma incoherente oponiéndose a todo (concesión del puerto, buen uso de sus vías, interrumpir la paz...); favorecer (enriquecer) a inversionistas venezolanos con información privilegiada a costa de nuestra deuda externa, aunque existan “Pativideos” que demuestran manejo doloso de la negociación; copiar viejas prácticas de la partidocracia al negociar con el Congreso para obtener votos (no importa si existan videos que lo comprueban, ni se saca del Gobierno al mismo funcionario involucrado ya dos veces en ese tipo de videos); inaugurar obras hechas por otros gobiernos y aprovechar la plataforma para atacar, en lugar de hacer propuestas; atacar a pelucones solo de Guayaquil sin que eso aporte nada, pero demuestra un resentimiento social crónico, aunque parientes y coidearios del Presidente vivan en Samborondón; aislar al país del comercio mundial en perjuicio de los trabajadores y empresas nacionales.

Qué pena tener un Gobierno que ha preferido representar a las empresas de transporte, delincuentes, a sus amigos y funcionarios metidos en actos de corrupción, a inversionistas venezolanos. Deben poner el eslogan completo del Gobierno: “la patria es de todos, menos del ciudadano común, de las víctimas de la delincuencia, de los guayaquileños emprendedores... )”. ¿No será todo esto una gran cortina de humo para tapar negociados que se están dando mientras todos se defienden del Gobierno? Honestamente no quiero seguir descubriendo esto del “Socialismo del Siglo XXI”.

Juan Carlos Abad Fernández,
abogado, Guayaquil

¿Socialismo del Siglo XXI? II
Vergonzoso, por no decir humillante, es la forma cómo el primer mandatario del Ecuador quiere demostrar su camaradería y afinidad con presidentes seudosocialistas como Chávez, Morales, Ortega, quienes piensan que para socializar deben acaparar todos los poderes, coartando los derechos de los ciudadanos que equivocadamente los eligieron dejándose llevar por lo cantinflesco –con el perdón de don Mario Moreno, que en paz descanse– de sus dobles discursos.

Seguro que estos personajes tendrán cada uno, una definición distinta de lo que ellos llaman el Socialismo del Siglo XXI, pues dicho concepto deberá ser acomodado acorde a sus intereses personales. A pesar que en el ámbito internacional Ecuador está entre los países que más inestabilidad democrática tienen, es preferible seguir manteniendo esa posición antes que exista en mi país un gobierno de facto y dictatorial permanente. Lamentable es que los conocimientos generales y profesionales de economía que Rafael Correa haya adquirido en universidades, superiores a los de Chávez, Morales, y Ortega sean tirados al fango. Le recomiendo a Correa que lea el encabezamiento de la página editorial de EL UNIVERSO escrito por Luis A. de Bonald: “Un Estado puede ser agitado y conmovido por lo que la prensa diga, pero ese mismo Estado puede morir por lo que la prensa calle. Para el primer mal hay un remedio en las Leyes; para el segundo, ninguno. Escoged, pues, entre la Libertad y la Muerte”.

Guillermo Samaniego San Andrés,
ingeniero, Miami, EE.UU.

Correcciones y aclaraciones

El 25 de junio en la información de portada como en la página 2 de Actualidad, se publican informaciones no del todo exactas sobre mi representada Edehsa S.A.

Se indica por error, de la fuente que les informó, que la empresa Edesa edificará la sede de la Asamblea en Manabí, cuando en la realidad será el MTOP (Ministerio de Transporte y Obras Públicas), bajo la modalidad de administración directa, quien efectuará la construcción, para lo cual ha invitado a varias empresas a participar en esta obra, y en particular a mi representada, “Estructuras de hierro Edehsa S.A.” –por su amplia experiencia– para la fabricación de la estructura metálica de ese edificio, por $ 184.547,55; contrato que está en fase de implementación y del cual aún no hemos recibido el anticipo correspondiente.

Se indica además que la compañía “Edesa” es una constructora chilena, cuando la realidad Edehsa es una compañía formada con capitales nacionales, fundada en el año de 1978, y si bien es cierto que en su nómina de accionistas constan algunos con nacionalidad chilena, estos son residentes en Ecuador por más de 30 años, y su condición es de inversionistas nacionales.

Luis De la Fuente Illanes,
ingeniero, gerente de Estructuras de hierro Edehsa S. A., Guayaquil

Nota de la Redacción: Acogemos su observación.


Sobre una noticia

El 13 de junio en la publicación bajo el título ‘El TC señala errores de ex vocales del organismo’, se me inculpa directamente de identificar como “emepedistas” a los manifestantes que entraron a la fuerza al Tribunal Constitucional el 23 de abril, fecha en la que desapareció el cassette Nº 1 de la sesión que mantuvieron los ex vocales del TC destituidos por el Congreso.

En ningún momento he relacionado a los manifestantes como miembros de algún partido político.
Juan Carlos Calvache,
doctor, secretario general del Tribunal Constitucional, Quito

Nota de la Redacción:
Acogemos su observación

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En la Cocina de la Abuela se iniciarán las clases de cocina  light  y dietas para hipertensos y diabéticos, además almuerzos caseros. Para conocer más informes: 238-4404.
DIRECCIÓN: Urdesa norte, avenida primera 310 y calle quinta.

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