El Ejército mexicano y distintas corporaciones de Protección Civil intentaban este miércoles rescatar a 60 personas atrapadas en un autobús que fue sepultado por un alud de tierra en una zona de la Sierra Negra del estado de Puebla (centro).
Tras varias horas en las que las autoridades locales trabajaron en la remoción de piedras y lodo, sin conseguir llegar al vehículo, la presidencia de México ordenó "de manera inmediata" la participación de la milicia para agilizar el rescate del autobús "con sesenta personas, el cual quedó sepultado tras el desgajamiento de un cerro", detalló un comunicado.
De su lado, el gobierno de Puebla informó que "ya hay maquinaria trabajando en la zona" que está cubierta por "cientos de toneladas de tierra y rocas", dijo a la prensa el gobernador de la entidad, Mario Marín.
A su vez, la secretaría de Comunicaciones y Transportes trasladó maquinaria especializada para limpiar el área, mientras que Protección Civil dispuso 'mandíbulas cortadoras de hierro', entre otros instrumentos, a fin de acelerar el rescate del automotor.
Por su parte, la secretaría de Salud aplicó "un cerco sanitario" para evitar brotes infecciosos en la zona, debido a las fuertes lluvias que se han registrado en los últimos días.
"Nosotros recorrimos el lugar, encontramos que el autobús está totalmente sepultado, tiene una cantidad importante de tierra encima. Hemos enviado maquinaria para tratar de quitarla", informó a la AFP Asunción Cid, síndico de la localidad de Eloxochitlán, un poblado cercano al sitio del accidente.
El percance, registrado cerca de las 07H00 de la mañana (12H00 GMT), ocurrió sobre una carretera ubicada en la comunidad de Zacacoapan, del municipio de Eloxochitlán (a 400 km de la capital mexicana), una región montañosa con predominancia de población indígena, donde las intensas lluvias provocaron el reblandecimiento de la tierra.
Cientos de habitantes de la zona, que permanecían cerca del lugar, manifestaron su preocupación por la vida de los pasajeros, debido a que la maquinaria tardó en llegar por los innumerables obstáculos que presentaba el camino.
"El camión está muy enterrado y nosotros no pudimos hacer nada, (...) las piedras que están en el camino son muy grandes", dijo Antonio Trujillo, encargado de una caseta carretera aledaña al área del accidente.
De igual forma, los desgajamientos del cerro continúan, lo que hace más difícil y peligroso el rescate.
Debido a las fuertes lluvias registradas en la última semana en México, la noche del martes el Ejército aplicó el Plan DN-III (para desastres naturales) en una zona de la montaña del estado de Guerrero (sur), donde se desbordó un río.
A su vez, las lluvias también han dañado más de 130 viviendas en el estado de Hidalgo (centro), lo que obligó a las autoridades a aplicar un plan de contingencia.