Por medio de la presente quiero “agradecer” al honorable Presidente de la República por mandar por los suelos el buen comportamiento y buenas costumbres que tratamos de inculcar a nuestros hijos.
Mi hijo de 6 años me sorprendió al pronunciar por dos ocasiones la muy mencionada “palabra” utilizada por el excelentísimo señor Correa. Él pudo argumentar que se trató de un mal uso de dicha palabra, pero no por eso pudo verse en la libertad de usarla en una presentación pública; en contraposición con lo que, como padres, queremos inculcar en nuestros hijos.
Supongo que ahora, una vez que la leche ha sido derramada, nos tocará tratar de recogerla, en tanto “agradeceríamos” al Mandatario y compañía que traten de comportarse como sus cargos lo ameritan, siendo buenos ejemplos para las generaciones venideras, y que el Presidente cumpla con las personas que votaron por él, sus promesas de una nueva política; dejando de lado las costumbres mañosas de la política de siempre, y que en su Gobierno se están convirtiendo en pan de cada día.
Ángela Rodríguez Sánchez,
Guayaquil