- JUN. 29, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
El domingo 17 de junio en cinco canales de TV (Gamavisión, RTS, Telerama, TC, Canal Uno), el ex presidente Abdalá Bucaram apareció y, entre otras cosas, habló de tomar la justicia con sus propias manos en contra del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Velasco, y de líderes políticos como León Roldós.
Lo repitió varias veces, como para que no haya dudas, tras difundir una grabación conseguida con un “pinchazo telefónico”, acción ilegal. En los noticiarios de la mañana siguiente se armó el escándalo por la conversación entre Velasco y Roldós, pocos cuestionaron la ilegalidad de la escucha telefónica y solo en la prensa (editorial de EL UNIVERSO) se llamó la atención sobre las amenazas de Bucaram.
Se difundieron otras grabaciones ilegales y lo mismo. En los noticiarios se corrió tras el escándalo de las conversaciones telefónicas.
Esta semana, Carlos González aparece con 14 (¡catorce!) pinchazos telefónicos para denunciar un presunto caso de corrupción en las telefónicas estatales e igual procedimiento periodístico: corren tras el escándalo y solo en Teleamazonas se preguntaron por el hecho de que el Fiscal y otros funcionarios estén avalando la ilegalidad de los pinchazos.
Así es: amenazas, escuchas telefónicas ilegales, grabaciones en contra de los enemigos políticos son los principales materiales de los noticiarios de TV y a nadie le llama la atención, como si fuera lo más normal del mundo. ¿Dónde hemos llegado?