Mi bella Posorja celebra hoy su centésimo décimo tercer aniversario de parroquialización.
¡Oh mi Posorja!, naciste al pie de esta misma orilla hace 113 años bajo el concierto misterioso del arrullo del mar, para ser grande, noble, generosa y hospitalaria! Sí, Posorja cuenta como antesala con los umbrales del Golfo de Guayaquil y con la exuberante isla Puná. Esta es una tierra predestinada por Dios, y todo aquello que se posa en tu suelo lo hace como suyo, porque Posorja abre los brazos con infinita generosidad a todos sus visitantes.
Luis Eduardo Rodríguez,
Posorja