Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 24 de junio del 2007 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Vladdomanía
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Cuéntamelo todo
Un día como hoy
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
Cartas a los lectores
cartas@eluniverso.com
 
Foro de lectores

¿Qué opina de la polémica por el uso del puente Rafael Mendoza Avilés?

Qué conflicto tan grande se ha formado, cuando con buena voluntad de las partes se podría llegar a una solución.

No se discute el tráfico por el PAN (Puente Alterno Norte) del transporte de camiones de carga y mercaderías, que realmente contribuían a la fatiga del ya añejo puente Rafael Mendoza Avilés (llamado de “La Unidad Nacional”), y deben seguir pagando pontazgo.

Hay dos corrientes de buses interprovinciales que arriban y salen de la terminal terrestre: la del norte, que usa la vía Babahoyo y que sin perjuicio de kilometraje puede seguir usando el PAN; creo que estas cooperativas discuten el tema solo por el pontazgo que parece excesivo, y ya no deberían pagar para que haya paridad con la corriente del centro y sur del país que llega a través de El Triunfo y Puerto Inca, las cuales tienen razón de reclamar por la extensión del recorrido vía Pascuales, y que según la situación actual no pagan pontazgo para el puente Mendoza Avilés.

En conclusión, solo quizás un 25 a 30% de buses interprovinciales pasarían por la avenida Benjamín Rosales sin entorpecer el tráfico y la carga o presión sobre la mencionada avenida. Así el Alcalde, el Presidente y las cooperativas podrían pulir detalles a esta sugerencia y quedar en paz.

Marco Piedra Rodas,
doctor en medicina, Guayaquil

El Alcalde no protege los intereses de los habitantes de Guayaquil, protege los intereses de la Metrovía. Asimismo el Prefecto del Guayas protege los intereses de concesionarias; lucrativos negocios que han hecho más pobre al pobre.

No queremos que nos defiendan porque autoridades como estas están plenamente identificadas que les interesa la economía de mercado y los capitales que rindan frutos a base de la explotación al ser humano. Representan a sus intereses propios y de personas a quienes apoyan incondicionalmente. Primero se encuentra el ser humano, luego la rentabilidad de concesionarias, y el uso de una avenida que sea para goce de sus habitantes, no para exclusivo propósito de unos cuantos aniñados. Pensemos en el bien común y general, y no en el de unos pocos.
José Fortty Zambrano,
abogado, Guayaquil

Una de las últimas instituciones que los guayaquileños aún tenemos es la Comisión de Tránsito de Guayas, sin embargo, ha sido ya cuestionada para tratar de hacerla más gubernamental, al cambiar y querer aumentar sus miembros con personajes afines a sus deseos; por el hecho de no bajar la cabeza a una imposición centralista que perjudica a Guayas y especialmente a Guayaquil.

Estamos conscientes de la animadversión a nuestra ciudad de parte del Gobierno. Nos cercena territorio; niega la concesión del puerto marítimo luego de haberlo ofrecido para que sea manejado por el Municipio de Guayaquil que constitucionalmente lo reclama; se ataca a los habitantes de Samborondón, a socios del Club de La Unión por “pelucones”;  por último, quiere obligar a nuestro Alcalde a que se abran las calles al transporte pesado de otras provincias, con perjuicio de una obra efectuada para la circulación de vehículos en límite razonable, a pretexto de que el puente no nos pertenece ya que fue construido por el Estado. Estos obstáculos a nuestra ciudad son ocasionados por un “guayaquileño”. Esperamos que se recapacite. Que nuestro Alcalde no baje la guardia, y que el presidente de la CTG, presente la renuncia para dar paso a un verdadero representante de nuestra ciudad.

Édgar Diminich M.,
ingeniero, Guayaquil

 

De Asetel

He leído la carta de uno de sus lectores que contiene una serie de afirmaciones carentes de sustento y frases injuriosas en contra de las operadoras de telefonía móvil.

Es importante que los distinguidos lectores sepan que la industria de la telefonía móvil está sujeta a estrictos controles por parte de la autoridad; que toda falla se notifica a la Superintendencia de Telecomunicaciones, y que los índices de cumplimiento de calidad del servicio se hallan publicados en la página web de dicho organismo de control, a la que invitamos a visitar (www.supertel.gov.co), donde podrá comprobar la realidad del servicio que prestan nuestras asociadas Alegro, Movistar y Porta; incluso para el servicio de mensajes cortos (SMS), lo que convierte a Ecuador en el único país que tiene niveles mínimos de calidad para este servicio.

La telefonía móvil en el Ecuador ha venido a brindar un servicio ágil y oportuno a los ecuatorianos, quienes ahora sí están comunicados entre sí, y con el mundo entero, como nunca antes lo estuvieron.

Las tarifas cobradas por las tres operadoras mencionadas han venido bajando sistemáticamente los últimos años, y en algunos casos están por debajo de los 10 centavos de dólar por minuto, siendo de las más bajas de América Latina.

Esta industria utiliza tecnología de punta y su desarrollo implica la inversión intensiva de capital para poder ofrecer más y mejores servicios, a más ecuatorianos.

Desde el punto de vista de infraestructura ofrecida a los usuarios, las redes instaladas por las empresas móviles durante poco más de una década  superan mucho a las redes de operadoras fijas instaladas durante el último siglo.

Roberto Aspiazu Estrada,
ingeniero, director ejecutivo de Asetel (Asociación de Empresas de Telecomunicaciones), Quito
Telefonía móvil

Hace casi ocho meses, en una operadora de telefonía móvil, adquirí un equipo del más sencillo de las marcas para utilizarlo en mi trabajo.
Luego de cinco meses de uso el celular presentó daños en su alarma.
Lo llevé a un centro de servicio de esa operadora suponiendo que como el equipo no tenía un año de servicio, cubriría la garantía, pero no fue así, me dijeron que tenía “humedad” y que eso no cubría la garantía.
¡Qué respuesta más evidente si vivimos en un clima cálido húmedo!
Por el precio que me costó el equipo, le dije al empleado que me atendió que si el daño era mayor que no me facturara para ver qué fin le daba al equipo. Pero me hizo la factura y cancelé la reparación, porque si no deseaba, pagaba la mano de obra. Cancelé el cincuenta por ciento del valor del equipo.

Luego el equipo nuevamente  presentó la misma falla. Fui a un centro de servicio, hablé con un señor y le dije que si otra vez me iban a facturar me indicara si el teléfono servía, o cuánto costaría la reparación. Me dijo que regresara en una hora. Al volver, ya me tenía una factura señalándome que la falla no era la misma, sino otra.
El equipo se quedó en el centro de servicio hasta cuando tenga el efectivo para la reparación o para adquirir otro equipo nuevo en el mercado. Así no debe ser. Al atender al cliente deben poseer un gramo de conocimiento técnico para no engañar al usuario.

Iván Sanaguano Mata,
ingeniero electrónico. Guayaquil

En marzo cierta empresa anunció con bombos y platillos que las recargas de saldo daban el doble de su valor nominal. Así que ingenuamente y sin sospechar que estaban engañando, puse una tarjeta de $ 20 y efectivamente al escuchar mi saldo, tenía $ 40 y lo podía utilizar hasta el 8 de abril.

Ya en ese momento recibí mi primera decepción del servicio, ya que durante todo el día no pude hacer ninguna llamada porque la red estaba saturada por el enorme número de ingenuos usuarios que estaban activando tarjetas para aprovechar la promoción. El 7 de abril anunciaron nuevamente el mismo beneficio si se ponía una tarjeta ese día. Yo todavía no consumía todo el saldo de la tarjeta anterior ($ 40), pero metí una tarjeta de $ 6 para evitar que mi saldo caducara, lo que con la supuesta promoción me dio $ 12. Es decir, hasta ese momento había puesto $ 26, que me daban $ 52 gracias a la promoción. De eso, había consumido $ 7,27 y me quedaban $ 44,73 por consumir. Hasta ahí todo bien.

Sin embargo, el 4 de mayo llamé a consultar mi saldo y me encontré con la sorpresa de que no tenía $ 44,73 disponible, sino solo $ 18,73, ¡$ 26 menos! Al llamar a servicio al cliente me manifestaron que la duración de ese saldo promocional tenía una vigencia limitada, y ya había caducado; como no consumí ese saldo promocional, lo perdí.
Pero yo sí consumí $ 7,27. Inntenté explicarles, y mi saldo seguía en estado activo, y todavía no pasaban 30 días de la última tarjeta que ingresé. Me respondieron que para poder hacer uso de ese saldo promocional debía haber utilizado mis $ 26 ingresados, y solo una vez consumido todo mi “saldo real” podía utilizar el saldo promocional (o llamarlo “saldo ficticio”) solo para llamar a usuarios de cierta firma.
 Es decir, si me gastaba como loco todo el saldo que tenía para poder utilizar el saldo promocional y luego, por desgracia, necesitaba hacer una llamada a un número que no sea de esa firma de telefonía, no podía hacerlo, para eso debía ingresar una nueva tarjeta, y después, si deseaba consumir mi saldo promocional, debía primero gastarme como loco el saldo de la nueva tarjeta ingresada, y luego rogar no tener que llamar a un número que no sea de esa firma.

¿Será que piensa que somos tontos, o que tenemos una cultura de no reclamo y pueden engañarnos sin ninguna consecuencia? Ese robo del que fui víctima me sirvió por lo menos para no confiar en ciertas empresas. Espero que esta carta sirva para que las demás personas perjudicadas se den cuenta y puedan tomar medidas.

Carlos Cevallos M.,
Guayaquil

Empresas de telefonía celular promocionan la reducción de sus tarifas para llamadas, y que pueden hablar con usuarios de otras operadoras al mismo costo el minuto.

Pero para obtener

 Agenda
Guayaquil
Idiomas


El Centro Educativo Árabe anuncia que tiene abiertas las inscripciones de sus cursos de idioma con enseñanza fonética. Para informes llamar a los teléfonos 238-8989 y 238-8987.

DIRECCIÓN: AVENIDA PRIMERA 1242 Y COSTANERA (URDESA CENTRAL).

Más Actividades 
Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados