Equipo caminero realiza el desalojo de troncos en los cauces de los ríos.
El Gobierno asignó 100 mil dólares como aporte inicial para atender las necesidades urgentes de las provincias de Azuay, Tungurahua y Chimborazo.
En estas jurisdicciones se produjeron inundaciones y deslaves que dejaron un muerto y cientos de damnificados.
Funcionarios de los ministerios de Defensa y de Transporte y Obras Públicas realizaron ayer recorridos para evaluar los daños causados por el temporal en Cuenca y Paute, de Azuay, donde se mantiene la emergencia civil.
Con pico, azadón y pala, Rubén Morocho intentaba el pasado viernes rescatar algún objeto de valor entre los escombros de su casa. Lo apoyaban los mayores de sus siete hijos, algunos familiares y las manos solidarias de unos vecinos del sector de Barabón, al suroeste de Cuenca.
Se resistía a llorar porque no podía doblegarse ante sus niños. Pero su suegra, Rosa Elena Naula, de 80 años y dueña de la vieja casa de adobe, no pudo contener el dolor de perder el hogar de toda su vida que se desplomó por la crecida del río Yanuncay, el pasado jueves y que arrasó, además, otras dos viviendas vecinas.
Ella permanecía dentro de una de las dos carpas que colocaron los militares en la parte alta de su predio para protegerse de la lluvia y la posibilidad de una nueva creciente.
Allí, en medio de ropa, cartones y enseres que alcanzó a rescatar la familia, la anciana cuidaba a sus nietos pequeños que no alcanzaban a comprender la tragedia ocurrida. A las 14:30 de ese día recibió las primeras raciones alimenticias que le donaron voluntarios de la Fundación Desarrollo 21, de Cuenca.
En poco tiempo ya estaban junto a la abuela todos sus familiares que saciaron su apetito con sándwiches, leche y yogur que les brindaron los voluntarios. Además, recibieron fundas de arroz, azúcar y otros alimentos no perecibles.
Este drama se repitió en las viviendas de las familias Matute Arpi y Lojano Morocho, situadas cerca, que también resultaron destruidas.
El sector de Barabón pasó de ser un apacible paraje a una zona de desastre. Patrullas policiales, militares, de Defensa Civil y de otros organismos de socorro están atentos a cualquier emergencia que amerite una evacuación total.
Unos metros más adelante, en cambio, estaba Teófilo Lojano Morocho, acompañado de unos familiares, retirando el lodo de su inmueble.
Comentó que ese ‘fatídico’ jueves, en medio del aguacero y las gélidas aguas que llegaban hasta su cintura, rescató a sus dos hijos discapacitados, Claudio y Felipe.
Los habitantes de Barabón, que son unas 200 familias, esperan ahora que las autoridades los ayuden para tener unos muros de contención y reconstruyan dos puentes peatonales que colapsaron y otros dos más que están a punto de ceder ante la correntada.
Clima
Lluvias
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) pronosticó que las lluvias se mantendrán por varios días más.
Otras zonas
El temporal no solo afecta al Austro, sino al centro andino del país.
Evacuación
Los militares mantendrán un vehículo en Narabón en caso de evacuación.