“A mis 71 años, mi sangre se revuelve como a los 17 años cuando veo la pobreza a mi alrededor, en un continente que hace mucho tiempo debe ser próspero”. Así se expresó el escritor peruano Mario Vargas Llosa en Cuenca durante la conferencia ‘Desafíos de la libertad’, realizada en el Teatro Sucre, en su última participación pública antes de abandonar el país.
En esta oportunidad evocó la filosofía liberal como instrumento para salir del subdesarrollo latinoamericano.
“Cuando vean en los periódicos ‘Vargas Llosa es neoliberal’, digan sí lo es, pero uno rebelde, que se subleva contra la idea de una Latinoamérica subdesarrollada, pobre, todavía abriendo los brazos a los cantos de sirena de los demagogos, de personajes atroces que han hundido a nuestro continente en el subdesarrollo y la miseria”, refirió.
Dijo que ser un liberal no es ser un dogmático y no es creer que esas ideas en las que se cree fervientemente son definitivas, verdades absolutas.
“Las verdades pueden resultar errores y debemos ser cautos y prudentes con las verdades incluso que íntimamente pretendemos”, señaló. Advirtió que la misma idea de la libertad tan hermosa, dinámica, generosa, debe estar sometida a la autocrítica y análisis para que no sufra deformaciones y errores a los que toda la conducta humana es susceptible. Aseveró que no es sino un escritor por vocación, con la obligación de utilizar el único instrumento que existe para cambiar la sociedad: la política, a fin de dejar a sus hijos y nietos una América mejor que aquella que recibimos.
Al final los asistentes, entre los que se contaban autoridades locales y provinciales y el marchista Jefferson Pérez, se pusieron de pie para ovacionar al visitante.
PROTESTAS
Universitarios identificados con la izquierda protestaron en los exteriores del Teatro Sucre por la visita del autor.
LLAVES
El Municipio de Cuenca le entregó al escritor las llaves de la ciudad.