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Algunos envases de material plástico en que vienen diversos productos, aunque un tanto frágiles y de poca duración, se pueden aprovechar para muchas cosas en el hogar, para las yemas que no se utilizaron, para la fibra mojada, para hacer mezclas diversas y en el cuarto de baño, para los jabones. Como flotan, a la hora del baño son muy útiles, pues el jabón que se pone en ellos se queda sobre el agua, al alcance de la mano y no hay que andar buscándolo cada vez que se nos resbale.
Fregaderos manchados Si quiere limpiar las manchas de fregaderos o escurridores con muy poco esfuerzo, tape el desagüe del fregadero y póngale una cantidad regular de agua, a la que añadirá un cuarto de taza de blanqueador, coloque dentro el escurridor y al cabo de 10 minutos, ambas cosas se verán limpias sin que haya tenido que frotarlas.
Enharinando Busque un salero grande, llénelo de harina y téngalo a la mano. Es útil para enharinar trozos de carne, algunas frituras y los moldes de pan que después de ser engrasados necesitan enharinarse. Este sencillo procedimiento, que tiene más usos que los indicados, ahorra harina y molestias, además mantiene limpias sus manos.
Pudines Para ahorrar tiempo y evitar el uso de una vasija grande, al mezclar la leche con el polvo empacado para hacer pudines instantáneos, tome un recipiente de plástico de boca grande y tapa hermética y haga allí su mezcla, agitando vigorosamente el envase hasta que los ingredientes queden revueltos.
Cuide su libro de cocina Guarde su libro de cocina en una bolsa de plástico para protegerlo, además, cuando esté siguiendo una receta de las contenidas en él. Evitará que sus dedos lo ensucien y que caigan en él salpicaduras o derrames. |