El trabajo de Tuñón y Mansilla que compitió con obras de David Chipperfield y Zaha Hadid. El jurado alabó el concepto del edificio y su claridad arquitectónica. El Musac (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León) ha sido galardonado con el Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea.
El edificio, obra de Luis Mansilla y Emilio Tuñón, se ha adjudicado este galardón por su claridad arquitectónica y la base conceptual que asumen eficazmente los retos del arte contemporáneo.
La distinción, similar a un premio Nobel de arquitectura, el más importante de Europa, fue anunciado por el comisario europeo de Educación, Formación, Cultura y Juventud, Jan Figel, y la ceremonia de entrega tuvo lugar en Barcelona el 14 de mayo.
El jurado visitó las siete obras finalistas -entre las que también figuraba el edificio Veles e Vents, sede la Copa del América en Valencia, de los arquitectos David Chipperfield y Fermín Vázquez- antes de elegir al ganador.
Como un escenario
El arquitecto Luis Mansilla mostró su satisfacción ante la noticia y explicó que, en su opinión, el premio tiene tres dimensiones: la personal, la nacional y la europea. «Este premio reconoce la importancia y la difusión que la arquitectura española ha adquirido en los últimos años», aseguró. Mansilla recordó además que el edificio ha obtenido numerosas distinciones en los últimos años, entre los que cabe destacar su presencia en la Bienal de Venecia o la exposición en el Moma (Museum of modern art New York). El arquitecto destaca asimismo el hecho de que en la concesión del premio ha jugado un papel fundamental el proyecto que vertebra el museo. «Hay una clara sinergia de actividades, una coincidencia de intereses con el plan artístico del Musac», asegura.
Especifica además, que en el momento en el que él y Emilio Tuñón comenzaron a idear el proyecto, lo hicieron con la certeza de que sería un edificio cultural con capacidad para mostrar experiencias distintas. «Sabíamos que sería un trozo de ciudad cubierta donde podría pasar cualquier cosa», dice. Así, considera que la vida del edificio va cambiando dependiendo de las exposiciones y cree que gran parte del éxito se debe al hecho de que se concibió como una estructura basada en la escena teatral.
El jurado, presidido por Richard Burdett, decidió premiar al MUSAC, en León, por "la claridad tectónica del edificio y la inteligente materialización del programa". Con el MUSAC, los arquitectos querían resolver constructivamente un espacio para la cultura, entendida ésta como aquello que hace visibles los vínculos entre los hombres y los pensamientos. En el edificio se materializa un espacio donde el arte se sienta cómodo y ayude a borrar las fronteras entre el arte y la vida.
Desde un comienzo supieron que el edificio sería un trozo de ciudad cubierta donde podría pasar cualquier cosa y así lo diseñaron.
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