Monte de Piedad. La mayoría de los afectados de esta entidad es de la tercera edad.
Uno de los asientos del parque del Centenario, ubicado del lado de la calle Víctor Manuel Rendón, se convierte los martes de cada semana, a las 17:00, en el sitio de reunión de un grupo de personas, la mayoría de la tercera edad.
Ellos provienen de varias partes de la ciudad, algunos van solos, otros acompañados de sus nietos. Están enfermos y cansados. Comentan sobre sus vidas y los acontecimientos del país y hasta ríen de los chistes que alguno de ellos cuenta.
Pero el tema de esta concentración no es solo para saludarse o darse un abrazo. Su principal conversación gira en conocer los últimos detalles del juicio que iniciaron hace siete años y siete meses contra el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) por el robo de las joyas del Monte de Piedad, en la Bahía, ocurrido el 23 de diciembre de 1999.
Cerca de 1.500 personas, que empeñaban sus joyas a cambio de dinero, fueron perjudicadas por el atraco.
Hoy, apenas un grupo de ellas continúa impulsando el proceso en busca de recibir el pago de sus alhajas.
La tarde del pasado martes a la cita acudieron 14 de los 32 afectados que están representados por Ángela Delgado, procuradora común. Entre ellos estaba Olinda Lastenia Romero Basco, de 77 años, quien perdió 33 gramos en alhajas.
“En ese tiempo el padre de mis hijos estaba enfermo y desempleado, así que empeñaba y sacaba cada vez que necesitaba un anillo de 18 kilates con un brillante pequeño”, recuerda Olinda, quien sufre de catarata interna en el ojo izquierdo.
Otro de los afectados es José Zambrano, de 68 años, quien perdió 46 gramos de oro que representaba su capital para comprar mercadería. Pese a su enfermedad de la tiroides volvió a trabajar para mantenerse. Con ellos también estaban Silvater Zambrano, de 63 años; Angélica Orozco, de 40; Alejandrina Rubio, de 75; y, Rosa Ramírez, de 55, entre otros.
Pero hay otros compañeros, como ellos los llaman, que han muerto en la lucha y que ahora ha sido heredada por sus hijos. Ese es el caso de Carmelina Contreras (57 años), hija de Emiliano Contreras, quien falleció hace un año y medio a los 70 años de un cáncer al colon.
Carmelina habla pausado. El derrame general que sufrió le ha dejado secuelas. Pese a ello manifiesta que seguirá con el grupo para recuperar el dinero que su padre perdió tras empeñar 80 gramos de joyas. “Hubo tragedias y preocupaciones. Mi padre empeñó porque yo estaba enferma”, expresa.
A quien extrañan es a Laurita Romero Vera, de 70 años, quien está asilada en el primer piso del hospital de Solca. Ella perdió 36 gramos y su anhelo es recibir el dinero por sus joyas para recobrar su salud.
CIFRAS: El atraco
7.975
prendas. Ese fue el promedio de alhajas robadas el 23 de diciembre de 1999 de la agencia del Monte de Piedad, ubicado en la Bahía.
18
dólares. Es el valor que reclaman 32 de los perjudicados por cada gramo de oro robado.