- JUN. 12, 2007 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
En esta sección, columna ‘Correcciones y Aclaraciones’, del 26 de mayo, se publicó una carta de Mariana Yépez que en lo principal dice: “En la edición del 5 de mayo bajo el titular ‘Caso Filanbanco con sala definitiva’ se hace una gravísima afirmación de que en su calidad de ministra fiscal “en noviembre del 2002, redujo el delito de peculado por el de falsificación de documentos”. Agrega que “...nadie dice que solo el Ministerio Público asumió la defensa del interés público y se enfrentó a todos los responsables de la crisis...”.
Por la verdad histórica aclaro que ambas afirmaciones son falsas aprovechándose de un tecnicismo, ya que ciertamente “no redujo” el “delito de peculado por el de falsificación...”, sino que, efectivamente, en el dictamen “cambió” el tipo penal de peculado, que era el que se imputaba; por el de mera “falsificación de balances” que, en todo caso, sería consecuencia de otros delitos que se quieren tapar... Ese cambio era un absurdo e imposible jurídicos, de los que solo alrededor de este caso se dan en Ecuador. Basta leer el informe de la Comisión de Control Cívico Contra la Corrupción en el que por su “silencio” en el caso, pidió su enjuiciamiento penal por prevaricato.
De lo “que solo el Ministerio Público asumió la defensa del interés público”, ella misma demuestra la falsedad, pues a renglón seguido señala “... la Superintendencia de Bancos presentó un informe en la Fiscalía General y con ese sustento emitió una excitativa fiscal dentro de cuarenta y ocho horas...”.
Sin mi informe, con el que se “exculpó” ante Isaías, nada habría hecho, pues llevaban investigando el caso más de un año que concluyó con el proyecto de excitativa que le presentó el Dr. Ramón, de la Unidad de Investigaciones de Delitos Financieros, al que no le dio la menor atención; inacción por la que iba a juicio político, del que se salvó por mi documentada denuncia, como Superintendente de Bancos, no mero informe. ¡A nadie se enfrentó!, lo que hasta ahora le reconocen Isaías y su Canal 10. Nada más.
Juan Falconí Puig,
abogado, Guayaquil