- JUN. 10, 2007 - Foto - El País - EL UNIVERSO
QUISAPINCHA, Tungurahua. Los menores realizan trabajos de adultos en esta zona, donde los chicos son alquilados.
Posturas opuestas mantienen los indígenas y los dirigentes de comunidades de Pasa, San Fernando y Quisapincha, sobre el alquiler de niños para mendigar. En Cuatro Esquinas, sector de Pasa donde vivían tres involucradas en el tráfico de menores, una veintena de mujeres indígenas, por ejemplo, abordó a fines de mayo a un equipo de este Diario, que buscaba versiones de los directivos.
Una de ellas motivaba a que se retenga al equipo, y hasta amenzaba con aplicar la justicia indígena de baños con agua y ortiga. “No queremos que vengan más, en televisión y todos lados están hablando mal diciendo que nosotros alquilamos a hijos. Es mentira, mentira”, gritaba mientras un dirigente logró calmarla.
Pero Miguel Ángel Cashabamba, secretario de Salud de las organizaciones indígenas de Tungurahua, indicó una semana más tarde, en un seminario realizado en Ambato, que en cada zona indígena y campesina sabían de la salida a mendigar de personas que vivían en condiciones de extrema pobreza, pero aclaró que desconocían que había niños y adolescentes que eran explotados a través del “arriendo para pedir caridad”.
Esto no lo apoyamos ni lo vamos a callar, refirió. Ofreció que en los cabildos sensibilizarán a los padres para que ya no “presten” a sus hijos.
“Las organizaciones indígenas no van a realizar ninguna acción, como levantamientos o cierre de carreteras, para defender la libertad de quienes incurran en la trata de personas y sean detenidas. Ellos se van a quedar solos para que sean juzgados por las autoridades, porque ya se les aclara que es un delito el que están cometiendo, pero no entienden”, afirmó.
La coordinadora del proyecto Migración y Desarrollo de la Fundación Esquel en Ambato, Aracelly Calderón, señaló en ese mismo evento que se busca generar espacios de diálogo para procurar un acuerdo provincial sobre el tema mientras Eduardo Hidalgo, vicepresidente del Consejo Cantonal de la Niñez y Adolescencia de Ambato, comentó que el problema no puede ser enfrentado por una sola institución.
Ana Bonilla, secretaria ejecutiva del Consejo Cantonal de la Niñez y Adolescencia de Ambato, reconoció que a raíz de que salió a la luz el caso del alquiler de niños, a mediados de abril, se conformó un equipo para investigar dar con quienes realizan el tráfico de niños.