- JUN. 09, 2007 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
El presidente George W. Bush consideró que la situación actual de la inmigración en el país es inaceptable e instó a los senadores a buscar de nuevo la aprobación de una ley que, si bien no es perfecta, representaría a su juicio la mejor opción disponible.
En su mensaje semanal por la radio, Bush dijo que la iniciativa no otorgará amnistía a los inmigrantes ilegales, e insistió en que los indocumentados deberán pagar multas y seguir varios pasos para regularizar su situación y posiblemente convertirse en ciudadanos estadounidenses.
"La protección de la frontera y la preservación de los valores familiares no son preocupaciones sujetas a criterios partidistas", dijo el presidente. "Deben atenderse, y esta iniciativa representa la mejor forma de hacerlo".
Bush grabó su mensaje el viernes, en Alemania, donde asistió a la cumbre del Grupo de los Ocho países más industrializados.
La Casa Blanca y un grupo bipartidista de senadores redactó la iniciativa amplia, pero esta podría ser frenada por los ataques decididos que ha recibido desde la derecha y la izquierda, durante semanas de discusiones en el Senado.
El jueves, cuando el Senado no pudo poner fin al debate, los líderes demócratas hicieron a un lado la propuesta, sin promesas de retomarla.
Bush tiene previsto almorzar con senadores republicanos, el martes en el Capitolio, como parte de una estrategia más activa para persuadir a los conservadores del partido, acerca de que la propuesta y las concesiones que implica son mucho mejores que la situación actual.
En su mensaje radiofónico, Bush reconoció los errores en el manejo del asunto de la inmigración, y prometió mejorar la iniciativa mientras avanza en el Congreso.
"Hoy, la inmigración ilegal es apoyada por organizaciones delictivas dedicadas a falsificar documentos, traficar con seres humanos y explotar a los trabajadores", dijo. "Esto es inaceptable, y necesitamos corregirlo en una forma que responda a nuestras mejores tradiciones".