- JUN. 07, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Me queda la duda: ¿ejercicio de democracia o de qué? ¿Qué es lo que sucede cuando Carlos Vera consulta a su público si es que se debe lanzar como candidato a la Asamblea Constituyente o no? Ayer se anunció el resultado definitivo: 77 por ciento va por el sí.
La duda se despeja: es poder televisivo. No hay otro candidato en este país que se pueda dar el lujo de lanzar un sondeo en vivo y en directo y, además, advertir que en cualquier caso su decisión no tiene por qué sujetarse a lo que dicen sus televidentes.
Pablo Cuvi, el autor del recién reeditado Velasco Ibarra: el último caudillo de la oligarquía y un periodista de fuste y de toda la vida, dijo en un debate radial que Vera es uno de los pocos que podría rivalizar por liderazgo con Rafael Correa en la Asamblea Constituyente.
Y lo más interesante es que el mismo Correa empuja eso, al mostrar signos de un proyecto autoritario y concentrador de poder.
Creo que quienes le están calentando las orejas al principal “anchor” de la televisión ecuatoriana, lo perciben. Vera mismo coquetea con la idea, o sino repasemos los mensajes en los últimos días: “los mejores ecuatorianos y ecuatorianas, aún no se candidatizan a la Asamblea Constituyente”.
Aunque si Vera se lanzara, (él ha dicho que no) no habrá vuelta atrás para el periodismo y eso hará mucho daño.