La penalización de infracciones que pueda cometer la prensa en la emisión de información es una de las cuatro condiciones que puso este sábado el presidente Rafael Correa para suscribir la Declaración de Chapultepec sobre la libertad expresión.
Que se eleve a la condición de delito contra la fe pública cuando un medio de comunicación mienta, es uno de los parámetros que deberían incluirse a través de una adenda en el Acta de Chapultepec para suscribirla, indicó Correa durante su programa radial de todos los sábados.
El Jefe de Estado indicó que los medios de comunicación tienen una función social que es la de informar a la colectividad sobre diversos hechos, pero si se engaña a los ciudadanos, eso tiene que ser un delito contra la fe pública porque confiamos en ustedes, acotó.
Otras tres condiciones citadas por el mandatario son el respeto de los derechos laborales de los trabajadores en los medios de comunicación, el control de la calidad de la información y que se democratice el acceso a los mismos.
Correa cuestionó los bajos salarios de los empleados de los medios de comunicación y la utilización del sistema de tercerización. Además, criticó la poca capacidad de autorregulación de la prensa así como la entrega de espacios a grupos de poder económico y político.
Con esas cuatro condiciones encantado le firmo el Acta de Chapultepec, concluyó el jefe de Estado.
El anterior gobierno, del presidente Alfredo Palacio, suscribió la declaración el 19 de marzo del 2006, en el marco de la inauguración de la reunión de mediados de ese año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
La Declaración de Chapultepec, decálogo sobre los principios fundamentales para ejercer la libertad de prensa y expresión, se acordó en México y rige desde 1994.