Obra. La artista guayaquileña realizará una escultura que se titulará Pared universal.
A la artista ecuatoriana Larissa Marangoni le preocupan los amurallamientos de la sociedad actual: se hacen muros para evitar el ingreso de personas a los países, para combatir la migración, para dividir ciudades, para separar regiones, o se edifican urbanizaciones cerradas para protegerse. Las paredes, las divisiones, la exclusión, el replegarse son una constante.
Sobre este tema reflexionará en su obra escultórica Pared universal, con la cual participará, del 10 al 21 de junio, en la Bienal Internacional de Arte de Lulea, en Suecia.
En la cita intervendrán 20 artistas y Marangoni y un representante de Brasil serán los dos únicos creadores de América Latina presentes en este certamen, que dará cabida a diferentes manifestaciones artísticas: videos, instalaciones, esculturas, pintura, etcétera.
Comenta que la escultura la realizará allá. Los materiales los proporcionarán los organizadores. Ahora tiene lista la maqueta. Lo que piensa hacer es una especie de pared de metal y cemento. Es una pieza de 7x4 metros y una vez terminada será instalada en un parque de Lulea.
De esta convocatoria se enteró por internet. Aplicó y fue seleccionada.
Es una bienal competitiva. Sin embargo, el premio que se otorga al triunfador es un asunto secundario para la artista. “Ni siquiera recuerdo bien esa parte”, dice. Para ella lo importante es vivir la experiencia, interrelacionarse con el público, puesto que trabajará en contacto con la gente, y ahondar, a través del arte, en reflexiones.
“Cada vez nos vamos amurallando, hay como un regreso al medioevo”, señala Marangoni, de 39 años, quien desea hablar sobre temas que atañen a la humanidad en esta época en que, señala, “vemos mucho pero no sentimos nada”.
Esta ecuatoriana, que se desempeña como directora ejecutiva de la Asociación Pro Bienestar de la Familia Ecuatoriana (Aprofe), asistirá por segunda ocasión a un certamen artístico en Lulea. En el 2002 participó junto con el artista Jesús Cobo en la Bienal de Esculturas sobre Hielo. En esa oportunidad trabajó la escultura Mi casa está en llamas.
En el 2004 intervino en el proyecto Arte para todos, en Tegucigalpa.
Realizó una escultura en hierro y mármol que pesaba 20 toneladas y que se instaló a la salida del aeropuerto de la capital de Honduras.