La artista y curadora Larissa Marangoni y los pintores Roberto Noboa y Jorge Velarde coincidieron en que el punto más débil de la novena edición de la Bienal de Pintura de Cuenca, que se realiza desde abril pasado hasta el próximo 8 de junio, fue la organización.
Esa conclusión fue el eje central del foro que, en torno a la cita plástica, se efectuó el pasado miércoles en la galería dpm, a la cual asistieron profesores, artistas y estudiantes, en su mayoría del Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador (ITAE).
Como panelistas participaron integrantes del colectivo Lalimpia y Roberto Noboa, representantes guayaquileños, junto con Velarde, en el certamen pictórico; además, estuvo la curadora por Guayaquil, Larissa Marangoni.
Pese a que se invitó a Velarde para que pase a la mesa preparada para la actividad, él prefirió opinar desde su silla, situada entre el público. El antropólogo Xavier Andrade sirvió como moderador.
Marangoni señaló que fue “una experiencia sin control, porque cerca de 50 carpetas recibidas para el concurso, y ninguna de Guayaquil, tenían una mala presentación, los proyectos eran aburridos, y me encargaron que en dos semanas escoja rápidamente a los representantes de Guayaquil”.
Noboa manifestó que “la Bienal le echó tierra a sus problemas a través de los premios. Lo que no tiene en nivel, lo quiere compensar con dinero.
Además, nos hicieron ir en vano a Cuenca para sugerir el lugar donde podían ser ubicados nuestros cuadros y a la final decidieron ponerlos en otro”.
Asimismo, Velarde comentó que las bases para concursar en la cita no fueron correctamente respetadas a la hora de hacer la selección de los ganadores, “porque convocan pinturas y dan premios a otras formas de expresión plástica”.
Óscar Santillán, del colectivo Lalimpia, expresó que “creo que el jurado hizo justo el premio para quienes consideraron eran los mejores”.
El crítico de arte Rodolfo Kronfle manifestó que los errores en los que ha caído la Bienal de Pintura “puede ser leído como una involución del certamen”, no obstante, Andrade indicó que “es un espacio que merece existencia”.
Marangoni acotó que “por esos errores no hay que boicotear o aniquilar la Bienal, sino más bien dar ideas para reestructurar su gestión”.
GANADORES
Pintura
La IX Bienal premió el pasado 25 de abril, día de su inauguración, los trabajos del ecuatoriano Juan Pablo Ordóñez, del costarricense Esteban Piedra y del colombiano Mateo López. Entregó tres menciones de honor y el premio Paris María Teresa Ponce y Fabiano Cueva.