 |
| ::::::::: M E N Ú :::::::::: |
 |
|
| |
|
|
 |
| Memorias en el equipaje |
| La religión marca el ritmo de Jerusalén |
|
|
|
|
 |
| Davit Harutyunyan quedó impresionado al ver las cúpulas doradas de los templos de Jerusalén. | | |
| ¡Con la boca abierta! Esa es la única manera de recorrer los atractivos turísticos de Jerusalén, según el músico armenio Davit Harutyunyan, director de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil.
“Allá se observa la historia viva. No es como conocer sitios relacionados con el pasado, como la Acrópolis de Atenas (que también conoce), porque en Jerusalén te topas con lugares que tienen vida actual, como el árbol junto al cual Jesús fue azotado, el sitio en que Cristo fue crucificado o la casa de Pedro y María. En Jerusalén vemos que la historia de la religión existe de manera presencial”, indica Harutyunyan sobre este recorrido que realizó hace diez años.
Jerusalén es la ciudad más fantástica que ha conocido de los más de 30 países que ha recorrido como músico. “Allá hay cuatro sectores bien definidos: el musulmán, el judío, el armenio ortodoxo y el cristiano, en los cuales, lamento decirlo, se observa la división de las religiones. Por ejemplo, un cristiano no puede visitar un templo musulmán o un armenio no puede ingresar a una sinagoga judía. No sé cómo los reconocían, pero en la puerta de esos sitios había guardias que impedían el paso a las personas de otras creencias”, recuerda el músico, quien “como cristiano armenio que soy sueño con regresar a recorrer todos esos sitios. Es mi destino favorito en el mundo”.
| |