Rojo, verde, fucsia, lila, amarillo, toda una gama de colores y formas se fusionan para crear el espacio perfecto, en una pequeña casa de niños.
La creatividad es capaz de volver ambientes grandes en pequeños y pequeños en grandes. Los niños también quieren disfrutar de sus travesuras a espaldas de ‘los grandes’. Por eso crear un espacio donde puedan divertirse sería el regalo ideal para ellos … claro, bajo supervisión de los padres (aunque los homenajeados no lo sepan).
‘La casa del árbol’ es el sueño de cualquier niño, aunque sean los adultos quienes plasmen esa realidad, producto de innumerables películas infantiles, que hicieron anhelar aquella casa. Y es que no importaba si era chiquita, grande, bonita, fea o mal hecha. De niños todos queríamos una de juguete. El patio, garaje o portal, son algunas opciones para ubicar la vivienda infantil.
En las siguientes fotos el arquitecto Gabriel Hidalgo explica que antes de emprender el proyecto es necesario investigar qué le gusta hacer a su hijo, a qué juega y con quiénes. Si se inclina más hacia los deportes que al arte, etcétera. Una vez recopilada la información se procede a pensar en las respectivas medidas de seguridad. Recuerde que los niños aman experimentar con lo que encuentran, por eso cuide los detalles.
“Como a este niño le gustaban las herramientas y el teatro, diseñé un lugar donde pueda jugar al teatro y al constructor con sus amigos. La geometría de la casita son líneas sencillas, incluso con un pasamanos pequeño y un ventanal grande. Los adultos tenemos que agacharnos para ingresar”, indica Hidalgo, quien utilizó madera reciclada y chanul (amarga para las polillas) al igual que colores fuertes. Lo ideal, señala, sería que la pequeña casa fuera también desarmable. No olvide pulir la madera debido a las astillas, y barnizarla.
Arq. Gabriel Hidalgo C., (09)961-9742.
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