Guayaquileños viajaron a los balnearios para disfrutar días libres.
El primer día del feriado, Guayaquil amaneció nublado y con una leve llovizna que enfrió y cubrió toda la ciudad.
La madrugada llovió fuerte en el sur y en el centro. Sin embargo, el clima no impidió que las personas optaran por viajar a los balnearios de la costa
En la terminal terrestre la fila más larga estaba en la ventanilla de las cooperativas de transporte Libertad Peninsular, CICA y Liberpersa que se dirigen hacia las playas de la península de Santa Elena.
Aunque también tuvieron acogida otros puntos de las provincias del Guayas, Manabí, Los Ríos, Azuay y Pichincha.
Pese a que la terminal no lució llena, los administradores de las boleterías de las cooperativas intercantonales e interprovinciales manifestaron que “sí hubo bastante movimiento desde ayer en la mañana”.
Esto significó un incremento del 80% en las ventas de pasajes, según Yolanda Andrade, de Transportes Ecuador, quien atendió a Blanca Andrade que escogió viajar a Quito para descansar hasta el domingo.
En la ciudad el movimiento fue mínimo; el parque Seminario no tuvo ayer muchas visitas antes del mediodía.
Los administradores de los locales del centro comercial del Malecón 2000 aseguran que “todos los feriados son muertos y tienen pocas ventas”.
Así lo expresaron Esperanza Sarco y Vanesa Cornejo, quienes esperaban que en la tarde y en la noche la situación mejore y las personas vayan a visitar y comprar a ese lugar. En la mañana pocos visitantes fueron a desayunar o a distraerse.
Quienes decidieron quedarse en Guayaquil dijeron que “el dinero no alcanzó esta vez para salir de la ciudad”.
Algunos como Gloria Ocaña y su familia optaron por pasar el día en un lugar turístico como el cerro Santa Ana y aprovecharon el clima para subir al faro.