Las donaciones son la principal fuente de ingreso que tiene esta fundación.
Desde hace trece años, en una pequeña oficina en Baquerizo Moreno y Nueve de Octubre, voluntarios de la Fundación TeleAmigo dedican su tiempo y esfuerzo a escuchar y dar ayuda vía telefónica a adolescentes y adultos que enfrentan problemas como la drogadicción, alcoholismo, embarazos no deseados, entre otros.
Pero la situación económica ha puesto en riesgo esta labor, pues para los cuatro voluntarios que brindan la asistencia es muy difícil recaudar los 850 dólares mensuales que requiere la institución.
El año pasado, más de 13.000 personas recibieron una palabra de aliento al otro lado del auricular, pero esa voz podría silenciarse por falta de financiamiento.
Eran las 14:00 del pasado martes cuando suena el timbre de un teléfono. Celia Portugal, directora de la fundación TeleAmigo, deja la sala de terapias donde atiende unas visitas y corre a contestar.
Solo se oye una parte de la conversación: “¿Para qué quieres hablarme?”, dice ella en tono desesperado, pues del otro lado solo escucha: ¡Quiero matarme! ¡Quiero matarme!
“Yo entiendo, ¿qué problema tienes, por qué quieres hacer eso?”, cuestiona Portugal mientras busca papel y pluma.
“¿Qué te molesta tanto para quitarte la vida?”, inquiere y después añade: “Tus deudas son muchas, tu esposa no te comprende”. Luego relaja el rostro y con calma aconseja: “Tranquilo, aquí estamos para escucharte y ayudarte a encontrar una solución con la guía de Dios”.
Diez minutos más tarde, la conversación termina con el compromiso de que ella, dos voluntarias y el terapeuta lo visitarían dos horas después para conversar del problema.
Portugal escribe los datos del hombre, que llamó por primera vez, en una hoja diseñada para anotar cada caso que llega a la fundación.
En ese entonces la fundación se inició con 18 voluntarios que atendían las llamadas. Este servicio se mantiene de lunes a viernes, de 09:00 a 18:00. Los sábados la atención es solo de 09:00 a 13:00. Actualmente esa oficina cuenta con tres voluntarias, además de Portugal, quienes se turnan para cubrir los horarios y el terapeuta familiar, Milton Arana.
La oficina tiene espacio para tres salas, una de terapia, otra de oración y el escritorio donde se reciben las llamadas al que le quedan solo dos de los seis teléfonos que tuvieron al inicio.
Entre los casos que ha atendido Arana recuerda el de una mujer de 20 años que estuvo a punto de abortar cuando tenía dos meses de embarazo.
Ella se había enamorado de un hombre, que cuando se enteró de su estado no quería tener al niño y la dejó sola.
Ya había decidido abortar, pero la preocupación por las consecuencias la hicieron llamar al 230-9002 de TeleAmigo. El terapeuta logró que la joven reflexione, le dijo que el niño no tenía la culpa de sus errores y que debía enfrentar sus decisiones, que si le pedía ayuda a Dios todo se iba a solucionar. La semana anterior, Arana tuvo noticias de la joven. Ella tuvo a su hijo, a quien de cariño llama bebé TeleAmigo y hace un año se casó con el padre del menor.
Resultados como esos son los que impulsan a los cinco voluntarios a continuar con el servicio de la fundación bautista, aunque su condición económica es precocupante.
La crisis bancaria que enfrentó el país durante 1999 y 2000 provocó que las ofrendas de los fieles cristianos evangélicos, único sustento de la fundación, decayeran. La primera crisis se evidenció en el 2005, cuando la persona que daba el dinero para cancelar el consumo telefónico, decidió no hacerlo más.
“Cuando nos dieron la noticia oramos, Dios nos escuchó y logramos que otra persona lo hiciera”, dice Arana.
Hace un mes la situación empeoró, pues las oficinas de TeleAmigo fueron entregadas y si no se reúnen los 272 dólares para pagar el alquiler, los usuarios no podrán volver a escuchar una voz de aliento al otro lado del auricular.
Milton Arana
TERAPEUTA FAMILIAR
“La oración es la mejor vía que tenemos para ayudar a las personas que nos llaman a diario”.
13.651 llamadas. Son las recibidas en el PBX 230-9002 durante el 2006 y 821 en el 231-1246.
114 citas. Se efectuaron durante el 2006, el 50% de ellas corresponde a problemas matrimoniales.
850 dólares. Es el presupuesto mensual que la fundación necesita para continuar.
Servicios
Entre los servicios que ofrece la entidad constan además de la consejería, las peticiones de oración, los mensajes de audio, pregrabados de aliento, entre otros.
Números
Para escuchar los mensajes pregrabados marque el 230-9002. Para cita, el 231-1246.
Ayuda
El lunes se realizará una conferencia en la Iglesia Bautista Divino Redentor, ubicada en la 44 y la Ñ. Con la ofrenda se espera pagar el arriendo. Las colaboraciones se pueden hacer en la cuenta corriente 100009493-3 del Banco Internacional a nombre de fundación TeleAmigo.