Problemas. El tiempo de exposición al sol se da durante los recreos, la gimnasia y actos de los planteles.
Los escolares (menores de 13 años) que se exponen diariamente en sus planteles a los rayos del sol sin protegerse están en riesgo de afectar seriamente su piel a corto, mediano o largo plazo.
Tan graves pueden ser las lesiones que en la adultez podrían desembocar en cáncer de piel, especialmente en aquellos niños que se han sometido a largas exposiciones, o tienen piel sensible o muy blanca, o antecedentes genéticos de cáncer de este tipo en sus familias. También podrían generar un envejecimiento prematuro.
Virginia Miranda, catedrática de la Universidad Católica de Guayaquil y médica acreditada de la Embajada de Francia, dice que las dosis de radiaciones solares recibidas entre las 10:00 y 14:00 (cuando los rayos solares son más intensos y dañinos) son acumulativas, se van sumando cada día, y se agregarán en el futuro a todas las que se tomen en ese rango de horas.
Uno de los primeros efectos que producirá en los niños la exposición al sol, que en muchos planteles se da en los actos cívicos, recreos y clases de gimnasia fijadas precisamente después de las 10:00, será una estimulación temprana de la melanogénesis (infiltración anormal de la melanina, sustancia que da color a la piel) y por lo tanto un incremento en la pigmentación.
La doctora Miranda afirma que en aquellos niños con tendencia genética a producir cáncer de piel, si se estimula la melanogénesis se van a producir lunares nuevos, o cambios en los ya existentes, algo que no va a ser nada positivo.
En los escolares de piel blanca, tomando en cuenta media hora o más de exposición al sol en las horas no recomendadas, podría darse en la edad adulta una predisposición al desarrollo de tipos de cáncer como carcinoma basocelular o el epitelioma espinocelular.
El primero se produce en la capa de células de la epidermis y se desarrolla lentamente (presentándose en la piel de diversas formas, como manchas o lunares), no obstante la respuesta al tratamiento indicado para ese caso es rápida.
El segundo es un tumor maligno derivado de una capa de la epidermis. Se desarrolla más rápido que el basocelular, puede causar destrucción local cutánea y metástasis (propagación de cáncer en el cuerpo) por vía linfática y sanguínea.
En cambio, los problemas más inmediatos que se podrían presentar en los escolares que a diario se exponen al sol sin protección, por ejemplo durante el recreo, son las quemaduras solares, que se consideran de primer grado y se presentan como un ligero edema de piel, enrojecimiento intenso, pecas y nuevas pigmentaciones.
Al respecto el cirujano plástico y líder del área de quemados del hospital infantil Francisco de Ycaza Bustamante, Jaime Romero, sostiene que generalmente se producen ampollas y pruritos (picazón). En personas de piel sensible y que tienen cicatrices recientes se producen queloides (se pone rugosa la piel), esto se da con más frecuencia en las de tez oscura.
Por el sol también puede traerle a los niños problemas en los ojos. A nivel mundial los oftalmólogos han hallado que se puede reducir el número de células de los ojos, provocar cataratas, cáncer de los párpados y conjuntivitis. El oftalmólogo Juan Zúñiga dice que lo que se produce es una intolerancia de la córnea, una maculopatía (daños en el centro de la visión).
Miranda señala que las áreas más sensibles del cuerpo a la exposición solar son la cara, el pecho, el cuello, los hombros y los labios, los cuales son considerados la parte más frágil de la cara. La afección en los labios puede producir en la edad adulta cáncer en la mucosa bucal.
Planteles. Lo más indicado, según los dermatólogos, es que las actividades al aire libre se hagan antes de las 10:00 o después de las 14:00.
Protección. El niño debe llevar su bloqueador para que se lo coloque si se va a exponer al intenso sol. Esto lo debe hacer 15 o 20 minutos antes de realizar la actividad. No obstante, no estaría demás colocarle también el bloqueador antes de enviarlo a la escuela.
Bloqueador. Los chicos deben usar un bloqueador factor 20, pero si hay problemas de piel, el más indicado es el de 40.
Ojos. Se recomienda que los escolares usen gorras para protegerse los ojos de los rayos solares, más que para resguardar la piel, porque para esto último no hay nada más apropiado que el bloqueador solar.
Alerta. Los cuidados deben ser preventivos, porque una vez que se ha presentado el problema, solo queda someterse a un tratamiento para aliviarlo o eliminarlo si es posible.