Desde septiembre del 2002 hasta el pasado 9 de mayo, 3.609 ecuatorianos viajaron a España con un contrato de trabajo. El incremento de ofertas motivó la creación de una Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales, adscrita a la Embajada de España, su representante, Francisca Sánchez Chinarro, anuncia más controles en las ofertas nominativas para evitar fraudes.
¿Cuál será el papel que cumpla esta Consejería?
Además de participar en los procesos de selección, potenciaremos las ofertas que llegan a través del sistema de contingente y minimizaremos las ofertas nominativas, aquellas dirigidas a una persona específica, porque se puede prestar a la manipulación de los trabajadores por coyotes.
¿Cómo prevenir casos como el de la firma Eurowork, que ofrecía contratos falsos?
Vamos a aumentar los mecanismos de control para detectar cualquier indicio de irregularidad. En el caso de las ofertas nominativas, vamos a trabajar con el consulado porque es ahí donde estas llegan con nombre y apellido. Comprobaremos que las demandas se acoplen a las necesidades de la región. Existirán más filtros.
Han aumentado las ofertas pero también se han diversificado, y ahora hay también una demanda de técnicos. ¿Por qué?
Los ecuatorianos se han integrado en trabajos como la agricultura o servicios, que requieren poca especialización. Los empresarios españoles valoran la profesionalidad y la lealtad son ellos los que piden más ecuatorianos.