El ministro de Economía, Ricardo Patiño, afirmó este miércoles que no renunciará al cargo tras ser acusado de presuntas irregularidades, en el pago de la deuda externa, que pudieron beneficiar a banqueros venezolanos, según un ex candidato presidencial.
El gobierno de Rafael Correa -que junto con Venezuela promueve un nuevo socialismo- recibe el fuego cruzado de detractores, analistas y la prensa, que sospechan que Patiño favoreció a terceros con una supuesta especulación en el pago de intereses de bonos Global 2030.
"Por supuesto que no voy a renunciar (...) Aquí estamos para enfrentar la denuncia", dijo Patiño en el aeropuerto de Quito tras su regreso de Asunción, donde participó en una reunión ministerial para poner en marcha el Banco del Sur en julio junto a otros países como Venezuela y Argentina.
El funcionario, quien tiene el respaldo de Correa, quedó bajo sospecha después de que la televisión divulgó un video que registra una conversación suya con un ex ministro y agentes de una firma internacional sobre una propuesta para "asustar el mercado con fines lucrativos".
"La propuesta que se me hizo fue muy clara: 'Necesitamos que usted asuste al mercado, y nosotros vendemos seguros de los bonos'; la mayor parte de esas ventas de seguros se lo iba a devolver al Estado para que pague una parte de su deuda", había dicho Patiño, quien aseguró que rehusó el negocio.
La cinta fue entregada por Quinto Pazmiño, quien se presentó como ex asesor del ministro.
"No vine antes porque tenía un compromiso muy importante en Asunción", dijo Patiño, al añadir que el Banco del Sur "será una institución que justamente permita corregir todas estos engaños y negocios sucios que se hacen con la especulación de la deuda internacional".
Correa confesó sentirse golpeado por el enfrentamiento con la prensa y los "intentos por manchar la honra" de Patiño.
En febrero el gobierno informó que ante la falta de recursos aplazaría el pago de 135 millones de dólares por intereses de los Global 2030, acogiéndose al período de gracia de 30 días.
Sin embargo, el ministerio de Economía realizó ese pago a tiempo, generando en la oposición sospechas de especular con el pasivo, que se ubica en 10.373 millones de dólares.
Hubo declaraciones que generaron expectativas y dudas que permitieron que banqueros venezolanos, aparentemente cercanos a su gobierno, ganaran decenas de millones especulando con un posible no pago", señaló el ex aspirante a la presidencia León Roldós, quien perdió las elecciones con Correa en 2006.