El presidente Rafael Correa insistió ayer en que la prensa lo “malinterpreta”, al confundir “no precisar, con generalizar”. Lo hizo en un bus, en la represa Daule-Peripa, el que decidió abordar para dialogar con al menos 30 reporteros que se habían retirado, después de más de dos horas y media de esperarlo. A las 13:30, Correa ofreció disculpas por la demora.
Luego explicó que una cosa es decir “hay corrupción en la prensa” y otra “toda la prensa es corrupta”. Sin embargo, cuando una periodista le consultó qué opinaba del ejemplo: “Los gobiernos son corruptos”, él respondió: “No, usted está generalizando…”.
“El artículo generaliza, señor presidente”, le dijo, y aseveró: “Usted siempre insiste en decir ‘la prensa…’ o ‘el periodismo…’”. “No especifica qué prensa: radial, televisiva o escrita”, subrayó otra comunicadora.
“No caigan en la trampa que nos tienden los grupos de poder:”, insistió el Mandatario; y preguntó: “¿Ustedes no creen que hay prensa que tiene intereses?”. – Diga cuáles, le respondieron. Pero él prefirió no continuar con la discusión, tras la broma de su ministro de Energía, Alberto Acosta, que en reiteradas ocasiones le pedía que mantenga la calma, incluso manifestó: “Estamos en la represa, hablemos de energía”.
En torno a ese tema sostuvo que los reporteros no deberían ponerse en su contra, y que más bien “deben hacer una investigación periodística para ver cuántos compañeros tienen contratos por horas o están tercerizados”.
Pero terminó el diálogo cuando le dijeron que en la Secretaría de Comunicación y en otros puestos de relaciones públicas del Gobierno también había periodistas mal remunerados. Ahí comentó que hubo “mala intención” en la respuesta.
Correa prefirió abandonar el bus y seguir su recorrido donde posteriormente dio una rueda de prensa para hablar de varios temas y ya no de la prensa.
Tras recorrer la planta de la represa Daule-Peripa y reunirse con los directivos de Cedegé (entre ellos Luis Piana, titular de esta entidad), Correa volvió a defender a su ministro de Economía, Ricardo Patiño, y del que espera sea él quien responda a las acusaciones que le hiciera su ex asesor Quinto Pazmiño.
“Lo he visto (a Pazmiño) dos veces en mi vida”, expresó, y que no entendía por qué los medios de comunicación le dan cámara a ese tipo de personas, pero cualquiera está expuesto a este tipo de chiflados”, dijo el primer mandatario.