En mis recorridos desde el sur de la ciudad hasta el centro y viceversa, por trabajo, diariamente veo con estupor la enorme irresponsabilidad de personas frente al volante.
Hace unas semanas escuchaba al director de la CTG decir, que “en su mayoría los accidentes eran provocados por los novatos”. Me permito corregirle, la mayoría de los accidentes son provocados por “expertos”…, “expertos” en huir cobardemente del sitio de los accidentes; “expertos” en desconocer completamente las señales de tránsito. Hace unos meses, con agrado, los moradores de la ciudadela Los Esteros vimos que la CTG marcó la vía norte-sur que llega al colegio Amarilis Fuentes, con una clara y continua línea amarilla. Según las señales de tránsito esta es una prohibición de invadir el carril contrario, con una advertencia de peligro (motivo del color amarillo). Al menos, tres veces al día, solo en los recorridos que yo hago, veo “expertos”, gente mayor que exhibe sus canas de “experiencia”, ignorar esta señal e incluso en más de una ocasión, circular por mi vía; y yo debo detener completamente la marcha del vehículo y estacionarme a mi derecha, debido a que invaden hasta los dos carriles contrarios. Ante mis reclamos, solo recibo un “¿no ves que estoy rebasando?”.
Siguiendo con este recorrido, llegamos al semáforo (del colegio Amarilis Fuente), símbolo a la burla de las señales de tránsito. Taxis, taxirrutas y vehículos particulares, todos claramente conducidos por “expertos”, se cruzan la luz roja. He visto choques. Incluso a mí, una camioneta golpeó mi vehículo y su conductor, cual delincuente, huyó. El problema no son las “expertas manzanas podridas” que ya vienen circulando y que terminarán por podrir a los novatos. Si quieren comprobarlo, tomen muestras de una hora en la mañana en la vía norte-sur al Amarilis Fuentes, pasos a desnivel frente al Mall del Sur y frente al estadio Capwell. Háganlo durante una semana. Los datos que obtendrán los impresionará. ¿Cómo corregir la situación? En todos esos sitios existe un agente de tránsito, por lo que debe exigírseles que hagan respetar las leyes; corregir la falta de equipamiento para poder tomar mediciones de velocidad y aplicar una reprensión con evidencia; mejorar las leyes de tránsito en los castigos, como en los mecanismos para poder dejar evidencia de los mismos, por ejemplo, ¿podría una grabación de video de un civil servir de evidencia para mostrar las faltas graves de un conductor? Si se trabaja en planes de educación vial enfocados al grupo causante del problema, se refuerzan los equipamientos y la ética de nuestros agentes de tránsito, conseguiremos que las vías de nuestra ciudad sean seguras.
Pedro Enrique Luna Montalvo,
ingeniero de Sistemas. Guayaquil