La máxima corte venezolana desestimó este miércoles un amparo solicitado por RCTV, en el que fue uno de los últimos recursos legales interpuestos por el canal de televisión privado crítico del Gobierno para evitar que su señal salga del aire el próximo domingo.
Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aceptó en esa misma sentencia estudiar un recurso de nulidad que en un futuro podría revocar la decisión del presidente Hugo Chávez de no renovar la concesión a Radio Caracas Televisión (RCTV) por sus supuestas posturas "golpistas" y "antidemocráticas" que favorecen los intereses de la elites económicas.
En un comunicado, la emisora de televisión respondió calificando de "contradictoria" la decisión del TSJ, que según dijo afectará a más de 3.000 trabajadores, aunque celebró que la corte haya reconocido que existen fundamentos para analizar el caso.
"(El TSJ) admite, sin embargo, que hay razones fundadas para afirmar que el cierre decretado por el gobierno es ilegal, dando pie así a que se produzcan daños irreparables a los derechos humanos y la libertad de expresión", reseñó la nota.
Chávez denuncia que RCTV, así como a otros medios de comunicación privados, apoyaron y participaron en su fugaz derrocamiento en abril del 2002 y el pasado mes de diciembre anunció que no renovaría la concesión a la emisora, que según las autoridades vence el 27 de mayo del 2007.
El Senado estadounidense podría condenar esta semana la medida si prospera un proyecto de resolución impulsado por un legislador republicano y otro demócrata, que será presentado el jueves ante la Comisión de Política Exterior para su votación, dijo el miércoles a Reuters una fuente legislativa.
En su escrito, la Sala Político Administrativa del máximo tribunal del país rechazó los seis puntos en los que la estación denuncia que se conculcaron sus derechos constitucionales y, pese a que admitió el recurso de nulidad, no dio una estimación de cuándo dispondrá una sentencia final.
Esta decisión se conoce una semana después de que la Sala Constitucional declarara inadmisible un primer amparo.
La señal de RCTV será ocupada por un canal de "servicio público" bautilizado Teves, cuyos responsables, nombrados por el Gobierno, afirman que será independiente, aunque la oposición denuncia que estará al servicio del oficialismo.
VENGANZA POLITICA
Para los responsables de RCTV, la decisión de Chávez de no renovar la licencia al canal es un acto de "retaliación política" por su dura línea editorial con el Ejecutivo y un intento por silenciar e intimidar a las voces críticas con la "revolución socialista".
"El cierre de este canal es una medida arbitraria e ilegal que ha dispuesto el presidente de la República, violando todos los derechos de la empresa a seguir operando hasta el 12 de junio del año 2022", dijo el director general de RCTV, Marcel Granier, en una entrevista con Reuters.
Según encuestas, una amplia mayoría de los venezolanos rechaza la decisión, aunque los estudios muestran que están más preocupados por la pérdida de algunos de sus programas favoritos -como las populares telenovelas muy criticadas por el presidente- que por la libertad de expresión.
Partidos de oposición denuncian que su libertad de expresión corre peligro, porque perderán una de sus más importantes plataformas mediáticas para enfrentar a Chávez, ya que RCTV, el canal de televisión más antiguo de Venezuela, llega a todo el territorio nacional con señal abierta.
Sin embargo, el TSJ dictaminó que "en modo alguno implica una presunta violación al referido derecho (de libertad de pensamiento y expresión)", ya que existen otros medios de comunicación para vertir sus ideas y opiniones.