La agencia europea de fronteras, Frontex, lanzó su primer sistema de coordinación de vigilancia de fronteras marítimas en el sur de la Unión Europea, para intentar frenar el flujo de migración ilegal, anunció la agencia este miércoles.
"Eso significa que las operaciones diarias de vigilancia de los Estados miembros serán planificadas y ejecutadas de manera sincronizada", explicó el director general de Frontex, Ilka Laitinen, a los periodistas.
"Es la primera vez que sucede en la UE", añadió.
El proyecto fue bautizado Red de Patrullas Europea (EPN por sus siglas en inglés). En una primera fase involucrará la vigilancia de las zonas costeras del Mediterráneo y el Atlántico.
En la práctica, ello significa por ejemplo que los navíos italianos no intervendrán el mismo día en una misma zona que los barcos franceses, con lo que se evitará desperdiciar medios y esfuerzos.
La coordinación será asumida por Frontex con la ayuda de puntos de contacto nacionales.
"La idea parece muy simple y razonable, pero la realidad está lejos de ser tan simple", afirmó Laitinen. A título de ejemplo, en algunos países europeos la responsabilidad del control fronterizo está dividida entre autoridades diferentes, que comunican difícilmente entre ellas.
Laitinen subrayó que las redes criminales de inmigración ilegal son muy flexibles e innovan constantemente para seguir operando.
Las últimas tendencias apuntan a que en lugar de organizar transportes con pequeñas embarcaciones de 30 a 50 personas, las mafias organizan actualmente cargos especialmente acondicionados para transportar de manera muy discreta a seres humanos en sus bodegas.