La Marina estadounidense inició este miércoles el mayor despliegue de poder naval en el Golfo en años, en medio de crecientes tensiones con Irán por su supuesto apoyo clandestino a extremistas iraquíes y su cuestionado programa nuclear.
Dos portaaviones estadounidenses navegaron por el estrecho de Hormuz hasta el Golfo junto a un porta-helicóptero con naves anfibias de asalto que transportaban cerca de 2.200 'marines', informó la Marina.
"Hacemos operaciones de seguridad marítima aquí para asegurarle a los amigos de la región nuestro compromiso, y ciertamente es un compromiso viable y visible que colabora con la seguridad y la estabilidad de las aguas" del Golfo, dijo el comandante Kevin Aandahl, portavoz de la Quinta Flota estadounidense en Bahrein.
Los portaaviones USS John Stennis y USS Nimitz ejercitarán juntos en el Golfo, y el primero de ellos además conducirá operaciones aéreas de apoyo a las fuerzas estadounidenses en Irak, dijo Aandahl.
Con ellos está el USS Bonhomme Richard, un buque de asalto anfibio que transporta helicópteros y un contingente de infantes de marina que descargarán su equipo y llevarán a cabo ejercicios en Kuwait.
"Desde un punto de vista histórico no hemos hecho este tipo de operación, con este número de barcos, en un par de años al menos (...) Creo que lo significativo aquí es que vengan todos al mismo tiempo", agregó Aandahl, al añadir que el despliegue del poder naval no estaba dirigido a ningún país.
No obstante, las naves llegaron a aguas del Golfo pocas horas antes de que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) emitiera un informe según el cual Irán continúa ignorando las exigencias de la ONU de que ponga fin a sus operaciones de enriquecimiento de uranio, lo que podría llevar a nuevas sanciones contra la República Islámica.
También se han recrudecido las tensiones en otros frentes, en particular el iraquí, donde aumenta la tirantez entre las fuerzas estadounidenses y los agentes iraníes, incluso aunque Teherán y Washington se preparan para sostener conversaciones sobre Irak, el 28 de mayo en Bagdad.
La cadena de noticias ABC dijo el martes, citando fuentes de inteligencia, que el presidente George W. Bush autorizó una campaña encubierta para desestabilizar el régimen de Irán a través de propaganda mediática y de la manipulación de su moneda.
"Lógicamente no comentamos acusaciones sobre actividades encubiertas", dijo el portavoz de la Agencia Central de Información (CIA), Mark Mansfield.
Entretanto, la prensa estadounidense informó sobre la detención en Irán de un cuarto ciudadano estadounidense-iraní, lo que aumenta la temperatura en la disputa con Washington por cinco iraníes capturados por las fuerzas estadounidenses en Irak.